miércoles, 4 de julio de 2018

AGENDA: ASUNTOS PENDIENTES


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El mundo en general, y España en particular, tienen agendas muy cargadas con asuntos pendientes. La diferencia es que la agenda del poder, y la agenda social, van en direcciones opuestas y contemplan asuntos totalmente diferentes.

El mundo entero está a punto de colapsar ante tanta barbaridad junta. La ESTUPIDEZ HUMANA ya se tiene que escribir en mayúsculas, mientras que la soberbia de los poderosos aún no encontró límites y parece que va a mucho más. Igual que la ESTUPIDEZ HUMANA. Ninguna de las dos cosas tienen solución y el incremento de una y otra es imparable. Y así no hay forma de cuadrar agendas. Precisamente, en la agenda de los de arriba, está el embrutecer más a los de abajo, para poder conseguir así mayores metas y mejores condiciones para las élites, los de arriba. Y tragamos.
¿Quién dijo que las nuevas generaciones van a demostrar que saben lo que quieren y que van a cambiar el mundo a causa de su marcado sentido crítico, de su formación y su capacidad para reivindicar y reclamar mejoras? ¿Quien lo dijo? Quien lo dijo, sencillamente se equivocó.

Estas nuevas generaciones son más vulnerables que otras anteriores, y se prestan mucho más a ser manipulados y a ser dirigidos, entre otras cosas a causa de las nuevas tecnologías, los nuevos formatos de comunicación y la programación basura, así como la alimentación bazofia, y en general el consumismo atroz. Estas nuevas generaciones serán a futuro numerosas generaciones perdidas, lo que le dará un margen demasiado amplio a los poderes para acaparar más, a costa de la ingenuidad y la irresponsabilidad de los nuevos habitantes de este puto planeta, y de este puto país más
concretamente. Están aborregados a más no poder. No hay más que ver comportamientos habituales a diario. Generan más desperdicios que nadie, dejan todo hecho un barrizal, no tienen preocupaciones, y lo único que desean es estar todos los días de fiesta en fiesta, sin tener más aspiraciones que trabajar en lo que puedan para gastarse a continuación el dinero en más despojos y en más impurezas.

Derechos, valores, sentimientos, sentido de la libertad, el otro sentido de la reivindicación y la protesta, y por supuesto, el concepto sobre Democracia, son aspectos que las nuevas generaciones no contemplan entre sus prioridades de agenda. Deben de estar, pero no son prioritarios.
Por no tener, ni siquiera tienen un plan B, algo alternativo a conseguir que les haga emprender caminos en pos de sistemas y métodos de convivencia opcionales a la actual Democracia extendida a nivel planetario. Les da todo igual.

¿Y los poderosos? Lo que tienen en la agenda las élites son asuntos que no nos van a gustar nada en cuanto vayan ellos tachando asuntos pendientes y pasen estos a ejecución. Ahí vamos a ver cómo se las gastan. Mejor dicho, lo van a ver, aunque a los demás algo de eso no llegue a tocar.

Pero la mayor carga de asuntos pendientes en la agenda del poder establecido, la sufrirán las nuevas generaciones. Nuevas generaciones que dudo mucho que estén preparadas para soportar todo lo que se les viene encima. Que nadie se fíe de que e futuro las cosas vayan a ir mejor. Ni energías más baratas porque serán renovables, ni mayor justicia, ni recuperación de derechos, ni liberad ni hostias.
Menos aún el reparto de la riqueza o el enriquecimiento de las Democracias.

Nada de eso está pendiente de resolver en las agendas de los de arriba. Más bien será todo lo contrario, y buscando excusas espurias y poco justificables, intentarán hacer entender que ciertas decisiones se toman para garantizar la seguridad de los ciudadanos, y que la dirección que lleva todo esto es la correcta y les llevará poco menos que al paraíso.

 La mentira, la patraña, la indecencia y la corrupción alcanzarán cotas hasta ahora desconocidas, llegando a ser tan normal todo eso, que convertirá a este planeta en algo inservible, de poca o nula calidad, y llevando a las personas al suicidio, al suicidio colectivo e incluso al asesinato. Esto se va a convertir en un bola de fuego capaz de devorar a todo aquel que se atreva a mostrarse antisistema o a todo aquel que pretenda reivindicar algo. Las hostias le van a caer por un tubo y el escarnio hará que el silencio se haga más ensordecedor, lo que será la señal de todos al redil o habrá más sopapos. Y todos irán al redil, pues el miedo lo tendrán instalado en sus cerebros, desde que nacen hasta que se muera, ya sea esta muerte por cuando les toca, o por cuando deciden otros que debe terminar. La Ley Mordaza española fue un ensayo para copiar y pegar a nivel mundial. Las excusas serán las mismas, la finalidad igual, y el resultado exacto, clavado, e incluso mejorado.

No, no coinciden las agendas, y tampoco hay manera de hacerlas coincidir. Ni unos quieren asumir la situación, ni otros van a ceder los más mínimo ante cualquier negociación o reivindicación. Unos hemos perdido el rumbo, hemos perdido el control sobre las cosas que nos afectan. Los otros tienen bien cogido el timón y la dirección que emprendieron hace tiempo la llevan a rajatabla, aumentando  más el horizonte y viéndolo más claro que nunca.

No, no hay forma de hacer coordinación entre agendas. Así que, creo que lo mejor será que empecemos a desechar agenda como herramienta de organización del tiempo y de tareas, y tirarnos a la bartola esperando que lo que nos pase sea lo menos doloroso posible.
Y aquí paz y después gloria, esperando a confirmar que el paraíso prometido nunca llegará. Pero esperando esperanzados.

Eso, la esperanza, la única tarea que tenemos en agenda. Y eso también está cogida por quienes quieren que sigamos esperanzados, mientras ellos siguen a lo suyo. Y lo suyo no nos va a gustar.

A ver, ¿qué? ¿Abrimos las agendas a ver qué tareas tenemos pendientes?
¿O lo dejamos para otro día? Total.........¡qué más da!, ¿verdad?

Si mañana será otro día.............


Tititokokoki