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martes, 4 de septiembre de 2018
¡¡EUREKA!! LOS CACIQUES Y DELINCUENTES ESTÁN DE SUERTE.
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Decir que España es un país de pillos y de piratas, no tiene nada de novedad.
Lo fue en el pasado más oscuro y patético. Mientras unos pocos eran privilegiados, otros muchos eran exterminados o sencillamente disponían de poco o de casi nada.
Una vez superada aquella etapa cruda y larga, las cosas siguen igual. Hay unos pocos privilegiados, que encima esquilman, roban, estafan, engañan y timan, y encima de todo eso, quedan impunes después de sus tropelías. Y unos cuantos más, un número importante, tienen poco o casi nada.
¿En qué cambió entonces este país, después de haber pasado por una transición en la que se recoge la igualdad, los derechos y la justicia, mediante un Constitución que durante el régimen anterior no existía? En síntesis, nada cambió, las cosas siguen igual y parece que no será fácil revertir esa conducta.
España es un país en el que si se eliminara el saqueo como forma de gobernar, sería ingobernable. Aquí no se sabe, y casi no se puede, gobernar sin llenarse los bolsillos.
Ya sea por iniciativa propia, ya sea porque alguien, o algunos, obligan a ello, lo cierto es que si no es con esa condición, la gobernanza es imposible. Miremos sino las puertas giratorias, los favoritismos, los enchufes y los privilegios de aquellos que saben, quieren y además se ofrecen, a sostener a este sistema corrupto.
España es un país en el que, si se eliminara la mentira como forma de vida, esta sería imposible. No se sabría vivir si no es con mentiras. Estamos permanentemente sostenidos sobre una gran mentira. ¿O es esta la que nos sostiene? No sé cuál es la razón ni cuál el origen de todo esto. Lo que sí sé, es que si esa base mentirosa se desmoronara por alguna razón, este país caería de igual forma y poco menos que se iría al garete.
España sostiene la mayor parte del tejido empresarial, sobre la estafa, el trile, el toco mocho o la estafa directa y sin tapujos. Si se eliminara eso, España se arruinaría. Sencillamente.
No hay más que ver que los productos no se corresponden con la publicidad que nos cuentan. No hay más que ver a la clase política. Esta gana solo con mentiras, y aquel que diga verdades, pierde. Y esas verdades pueden ser del tamaño de moles y ser a la vez demoledoras, pero lo que la gente de este país necesita, e incluso diría que demanda, son mentiras de dimensiones aún mayores. Y esas sí que se las tragan.
Si tenemos claro lo que ahora mismo sucede, podremos entender y comprender que las cosas no cambiaron de forma y manera importantes, en cuanto a igualdad o justicia. La precariedad permanece y no tiene apariencia de hacer relevo con la justicia y el derecho. La esclavitud es una manera de trabajar y de contratar. Que la riqueza está en manos de unos pocos ya nadie lo puede negar, y tampoco es posible eludir la realidad de que, los que menos tenían, ahora tienen menos.
Miremos hacia un lado concreto en cuanto a la práctica de la mentira.
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. En general, mienten, sobre todo aquellos de mayor audiencia. Tergiversan, que es otra manera de mentir, manipulan, lo que favorece enormemente el que se cuelen mentiras, y censura, que es la forma de mentir más cruel y más soez que pueda existir. Y hay que tener en cuenta una cuestión importante, ya que sean públicos, o privados, a ambos los sostenemos nosotros, bien sea a base de impuestos, ya sea a base de consumo. ¿Y no somos más exigentes con ellos?
Miremos ahora hacia el otro lado: LAS PROMESAS ELECTORALES. Sí, ya sé, es cansino, pero, ¿qué otra cosa se puede hacer si no es denunciar semejante insulto a la inteligencia, semejante aberración, semejante abuso y semejante indecencia?
En resumidas cuentas, se puede decir que España es un polvorín a punto de estallar. Estamos encima de un arsenal que a poco que se active por la fuerza de alguna naturaleza que se revele, nos enviará a todos al mismísimo infierno. Y todos habremos tenido parte de culpa en todo esto. Unos por apoyar, que serían los que más, a este sistema. Otros por su permisividad, y muchos más por no haber hecho nada, o muy poco, para denunciar y para alertar de la peligrosa mina que estamos alimentando.
Sostener todo esto, principalmente la economía, sobre los pilares endebles de la falsedad y la mentira, no es una buena noticia para los que pretendan albergar esperanzas de un futuro digno o mejor que es que tenemos delante de nuestras narices. Es preciso construir un país con bases sólidas que ofrezcan por un lado la cruda realidad, y que a continuación se comience a construir poco a poco una sociedad más sostenible en el tiempo, que se aparte y rechace todo aquello que se consigue usando la mentira y obedeciendo a la informalidad y a la permanente indecencia.
Cambiar los conceptos por los que este país se mueve, es más urgente hoy que ayer. Desde la forma de hacer política, hasta la manera de conseguir llegar a hacer política, sería importante a tener en cuenta de cara a tener más placidez en conjunto. La forma de consumir y la forma de conseguir que consumamos, también precisa de ciertos retoques y rectificaciones. Por supuesto que la propia sociedad en su conjunto, o al menos en una gran mayoría, precisa de algunos pulidos, de algunas correcciones. Es necesario, por urgente, recomponer, reestructurar, restaurar y corregir, tanto a nivel social como a nivel político, empresarial, judicial o de diversos colectivos de también diversos ámbitos. En definitiva, que lo que se debe hacer, no es más que ordenar a este país, para que los delincuentes y los indecentes, no tengan cabida o recorrido. Si se consigue eso, el resto viene añadido en el lote. O sea, justicia, libertad, derechos, Democracia,........¡en fin, todo aquello que creo que hemos dejado un poco de lado en los últimos años!
A ver si un día de estos podemos decir aquello de,
EUREKA, ESPAÑA ES, POR FÍN, DIFERENTE.
Tititokokoki
jueves, 31 de mayo de 2018
CORRUPCIÓN SINE QUA NON
Que este país está regido y controlado por mafias, no es ninguna novedad. De hecho, ya no asusta a nadie el que se diga, y se reconozca, que estamos en manos de unas cuantas familias mafiosas.
Incluso diría más; ni siquiera a los que comandan esas mafias les preocupa lo más mínimo que se diga y que se propague, pues a estas alturas de contienda y de asunción, esas mafias adquieren mayor poder por el mero hecho de que ya sea vox pópuli su existencia y su predominancia.
Es por esto que decir que la corrupción es sí, o sí, tampoco es ninguna novedad. Y a medida que esto está cada día más claro y que ya forme parte inseparable en nuestras vidas, se hacen más fuertes, pues la gente de este país se suma a las mafias como tabla de salvación y ante la innegable evidencia de que, o estás, o no estás. No les queda otra, o al menos eso se creen desde su impotencia y el aislamiento social y laboral que padecen. Hasat su propio entorno les margina e incluso les obliga.
¿Y no es triste que tenga que ser asumida esta condición? Más que triste, es trágico, es violento y obsceno, es zafio y cruel, es vil y canalla, es indecente e impresentable. Pero es lo que hay, lo que hace aún más virulento el asunto de las mafias instaladas en este país.
Y podríamos encontrarnos con que existan las mafias para dominar un mercado o un sector de actividad empresarial o política en España, y que su único fin fuera acaparar ese nicho sin dejar que nadie más intervenga. Lo que se conoce por monopolio. Pues comparado con el papel actual de las mafias existentes, eso sería un paraíso y nos deberíamos conformar, aún a pesar de su malignidad y su poca o nula cabida en un estado democrático. Porque el asunto de las mafias y de los entramados mafiosos, va más allá. Mucho más allá, pues te obligan, si es que quieres pertenecer a ellas, y sobrevivir, a que delincas. Así de claro, así de rotundo. Es esencial y necesario que lo hagas así.
Conocen los entresijos de los paraísos fiscales, tienen muy a mano las herramientas para evadir impuestos, y saben de primera mano la manera más eficaz de eludir a la Hacienda Pública.
Y lo tienen todo perfectamente organizado y planificado. En esto de la premeditación, nadie le gana a las mafias. Se anteponen, se adelantan y siempre van un paso más allá, tal como corresponde a una organización creada para delinquir.
Primero te enganchan con promesas y con parabienes. Incluso te hacen favores o te conceden prebendas. El panorama te lo dibujan de puta madre para arriba, y la posibilidad que te ponen encima de la mesa es la que más te atrae: GANAR, GANAR, Y GANAR DINERO.
Una vez dentro y pasado un tiempo prudencial, vienen las diferentes pruebas de fidelidad a las que te van a someter. A partir de esos instantes vas a tener que comulgar con piedras de molino si quieres continuar. Y si te ven alguna flojedad o duda, estás sentenciado y fuera de sus planes.
Y si sigues, porque has superado algunas, o todas, las pruebas a las que te sometieron, después te meterán con calzador diversas maneras de delinquir. Y tragas, si o si. Después vendrá lo que siempre sucede en estas organizaciones. Serás usado para defender su propia imagen, en el momento en que a ellos les seas necesario. Escogerán de entre su entramado a aquel que más les pueda ayudar a lavar su imagen y lo llevarán como cabeza de turco para mostrarlo a la opinión pública como ejemplo de limpieza y de seriedad. Eres la pieza a sacrificar como método para ayudar a seguir sosteniendo al entramado, que continuará sus quehaceres mafiosos, solo que a partir de ahora con mejores métodos de corrupción. Métodos que se tardará en detectar, lo que les dará tiempo a estos mafiosos para pergeñar, haciéndose con más incautos para que a futuro les sirvan de sostén, en cuanto la situación lo requiera.
Pero no te preocupes. El entramado aún te seguirá ayudando, pues puede ser que te libres de la cárcel o que la sentencia no sea lo suficiente como para acabar con todo lo que has acumulado en riqueza y en bienes durante tu etapa como miembro de la mafia. Estos lo tienen todo atado, y bien atado, por lo que, aún a pesar de la vergüenza que pases ante los tuyos, nada te preocupará pues es muy posible que a partir de esos instantes sea poco o nada lo que te preocupe en la vida.
Y si nada de lo anterior funciona, entonces puedes dar por acabada tu vida, o te verás obligado a emigrar. Y en eso, la mafia también te puede ayudar.
Tititokokoki
Incluso diría más; ni siquiera a los que comandan esas mafias les preocupa lo más mínimo que se diga y que se propague, pues a estas alturas de contienda y de asunción, esas mafias adquieren mayor poder por el mero hecho de que ya sea vox pópuli su existencia y su predominancia.
Es por esto que decir que la corrupción es sí, o sí, tampoco es ninguna novedad. Y a medida que esto está cada día más claro y que ya forme parte inseparable en nuestras vidas, se hacen más fuertes, pues la gente de este país se suma a las mafias como tabla de salvación y ante la innegable evidencia de que, o estás, o no estás. No les queda otra, o al menos eso se creen desde su impotencia y el aislamiento social y laboral que padecen. Hasat su propio entorno les margina e incluso les obliga.
¿Y no es triste que tenga que ser asumida esta condición? Más que triste, es trágico, es violento y obsceno, es zafio y cruel, es vil y canalla, es indecente e impresentable. Pero es lo que hay, lo que hace aún más virulento el asunto de las mafias instaladas en este país.
Y podríamos encontrarnos con que existan las mafias para dominar un mercado o un sector de actividad empresarial o política en España, y que su único fin fuera acaparar ese nicho sin dejar que nadie más intervenga. Lo que se conoce por monopolio. Pues comparado con el papel actual de las mafias existentes, eso sería un paraíso y nos deberíamos conformar, aún a pesar de su malignidad y su poca o nula cabida en un estado democrático. Porque el asunto de las mafias y de los entramados mafiosos, va más allá. Mucho más allá, pues te obligan, si es que quieres pertenecer a ellas, y sobrevivir, a que delincas. Así de claro, así de rotundo. Es esencial y necesario que lo hagas así.
Conocen los entresijos de los paraísos fiscales, tienen muy a mano las herramientas para evadir impuestos, y saben de primera mano la manera más eficaz de eludir a la Hacienda Pública.
Y lo tienen todo perfectamente organizado y planificado. En esto de la premeditación, nadie le gana a las mafias. Se anteponen, se adelantan y siempre van un paso más allá, tal como corresponde a una organización creada para delinquir.
Primero te enganchan con promesas y con parabienes. Incluso te hacen favores o te conceden prebendas. El panorama te lo dibujan de puta madre para arriba, y la posibilidad que te ponen encima de la mesa es la que más te atrae: GANAR, GANAR, Y GANAR DINERO.
Una vez dentro y pasado un tiempo prudencial, vienen las diferentes pruebas de fidelidad a las que te van a someter. A partir de esos instantes vas a tener que comulgar con piedras de molino si quieres continuar. Y si te ven alguna flojedad o duda, estás sentenciado y fuera de sus planes.
Y si sigues, porque has superado algunas, o todas, las pruebas a las que te sometieron, después te meterán con calzador diversas maneras de delinquir. Y tragas, si o si. Después vendrá lo que siempre sucede en estas organizaciones. Serás usado para defender su propia imagen, en el momento en que a ellos les seas necesario. Escogerán de entre su entramado a aquel que más les pueda ayudar a lavar su imagen y lo llevarán como cabeza de turco para mostrarlo a la opinión pública como ejemplo de limpieza y de seriedad. Eres la pieza a sacrificar como método para ayudar a seguir sosteniendo al entramado, que continuará sus quehaceres mafiosos, solo que a partir de ahora con mejores métodos de corrupción. Métodos que se tardará en detectar, lo que les dará tiempo a estos mafiosos para pergeñar, haciéndose con más incautos para que a futuro les sirvan de sostén, en cuanto la situación lo requiera.
Pero no te preocupes. El entramado aún te seguirá ayudando, pues puede ser que te libres de la cárcel o que la sentencia no sea lo suficiente como para acabar con todo lo que has acumulado en riqueza y en bienes durante tu etapa como miembro de la mafia. Estos lo tienen todo atado, y bien atado, por lo que, aún a pesar de la vergüenza que pases ante los tuyos, nada te preocupará pues es muy posible que a partir de esos instantes sea poco o nada lo que te preocupe en la vida.
Y si nada de lo anterior funciona, entonces puedes dar por acabada tu vida, o te verás obligado a emigrar. Y en eso, la mafia también te puede ayudar.
Tititokokoki
sábado, 28 de abril de 2018
PERSONAS MERCANCÍA
“Las personas no somos mercancía”. Lo dice el sindicalista de la CGT… y lo dice el redactor del Opus Dei en la Revista de Doctrina Social de la Archidiócesis. Mercancía, un objeto de compra y venta al mejor postor, quien paga más, se lo lleva. Todo tiene un precio, todo está a la venta. Las personas vendemos nuestro trabajo, de nuestro trabajo vivimos, nuestro trabajo tiene un precio, por lo tanto nuestra vida tiene un precio: la ecuación está servida. Sólo es cuestión de establecer el precio en cada caso, por supuesto en un mercado sujeto a la única ley de la oferta y la demanda, que es la ley de la selva, la ley del más fuerte en un mundo sin otra ley que esta.
Razonamiento lógico impecable, argumento sin fisuras, consenso social total de extrema izquierda a extrema derecha pasando por todo el espectro de la centralidad. Sólo nuestras malvadas élites políticas y económicas sostienen lo contrario, y se empeñan en sostener un sistema en el que las vidas humanas aparentan valer sólo los 5 euros por hora que el empresario desalmado está dispuesto a entregarle. No es así, y paso a demostrarlo.
El trabajo tiene un precio básicamente porque cobramos en magnitudes numéricas, cuantificables. De Perogrullo pero con un sentido profundo que no siempre se aprecia. Lo cuantificable lo es en virtud de ser valor material, como materia expresada en un bien o servicio generado, y los valores materiales se expresan en números para conocer cual es el valor de esa cantidad de trabajo en relación a otras cantidades de trabajo. Intercambiar nuestro trabajo por un precio le da un valor intercambiable por otros bienes necesarios para nuestra subsistencia, un valor que no tendría o sería totalmente arbitrario de no tener un precio numérico; en definitiva, de no ser así, nuestra subsistencia quedaría a merced de la arbitrariedad subjetiva de otros, que deciden que nuestro trabajo es equivalente a otra mercancía valiosa….o no.
En una sociedad donde el trabajo no se cuantifica en un valor numérico, podría darse la situación de un individuo trabajar hasta reventar obteniendo muy poco o nada a cambio, y cuando fueses a protestar, recibir esta respuesta: “has trabajado por el bien de todos, eso tiene un valor incalculable que no puede ser pagado con dinero, pero la recompensa que recibes es mayor: es la satisfacción de haber contribuido como el que más” ¿A alguien le puede parecer justo esto? Podrá alegarse que entre este injusto extremo y esos miserables 5 euros por hora que reciben la mayoría hoy, hay un ancho camino de justicia que recorrer, cobrar por ejemplo 12 euros la hora, o 15, o 20, pero entonces habrá que admitir que nuestro trabajo es en cualquier caso mercancía; mercancía a precio de oro, pero mercancía al fin y al cabo.
Vender tu trabajo o tus habilidades no es lo mismo que vender tu persona, por mucho que se intente asimilar ambas cosas. La prostitución está en la frontera de lo que diferencia ambas cosas, por eso suscita tanta polémica interminable, tantos ángulos de visión. Pero cualquier persona mínimamente instruida en el concepto de Derecho Humano sabe que entre vender un niño o una mujer a vender voluntariamente 8 horas de tu tiempo y esfuerzo, hay un trecho moral de años luz. En la venta de una vida por un precio no hay diferentes ángulos de visión moral, en la venta voluntaria del tiempo de tu vida, la visión moral es que debe tener un precio, precisamente porque tiene un valor intercambiable por el tiempo que otro ha dedicado a crear otro valor, con otra habilidad. Valor por valor, no valor por la nada.
Razonamiento lógico impecable, argumento sin fisuras, consenso social total de extrema izquierda a extrema derecha pasando por todo el espectro de la centralidad. Sólo nuestras malvadas élites políticas y económicas sostienen lo contrario, y se empeñan en sostener un sistema en el que las vidas humanas aparentan valer sólo los 5 euros por hora que el empresario desalmado está dispuesto a entregarle. No es así, y paso a demostrarlo.
El trabajo tiene un precio básicamente porque cobramos en magnitudes numéricas, cuantificables. De Perogrullo pero con un sentido profundo que no siempre se aprecia. Lo cuantificable lo es en virtud de ser valor material, como materia expresada en un bien o servicio generado, y los valores materiales se expresan en números para conocer cual es el valor de esa cantidad de trabajo en relación a otras cantidades de trabajo. Intercambiar nuestro trabajo por un precio le da un valor intercambiable por otros bienes necesarios para nuestra subsistencia, un valor que no tendría o sería totalmente arbitrario de no tener un precio numérico; en definitiva, de no ser así, nuestra subsistencia quedaría a merced de la arbitrariedad subjetiva de otros, que deciden que nuestro trabajo es equivalente a otra mercancía valiosa….o no.
En una sociedad donde el trabajo no se cuantifica en un valor numérico, podría darse la situación de un individuo trabajar hasta reventar obteniendo muy poco o nada a cambio, y cuando fueses a protestar, recibir esta respuesta: “has trabajado por el bien de todos, eso tiene un valor incalculable que no puede ser pagado con dinero, pero la recompensa que recibes es mayor: es la satisfacción de haber contribuido como el que más” ¿A alguien le puede parecer justo esto? Podrá alegarse que entre este injusto extremo y esos miserables 5 euros por hora que reciben la mayoría hoy, hay un ancho camino de justicia que recorrer, cobrar por ejemplo 12 euros la hora, o 15, o 20, pero entonces habrá que admitir que nuestro trabajo es en cualquier caso mercancía; mercancía a precio de oro, pero mercancía al fin y al cabo.
Vender tu trabajo o tus habilidades no es lo mismo que vender tu persona, por mucho que se intente asimilar ambas cosas. La prostitución está en la frontera de lo que diferencia ambas cosas, por eso suscita tanta polémica interminable, tantos ángulos de visión. Pero cualquier persona mínimamente instruida en el concepto de Derecho Humano sabe que entre vender un niño o una mujer a vender voluntariamente 8 horas de tu tiempo y esfuerzo, hay un trecho moral de años luz. En la venta de una vida por un precio no hay diferentes ángulos de visión moral, en la venta voluntaria del tiempo de tu vida, la visión moral es que debe tener un precio, precisamente porque tiene un valor intercambiable por el tiempo que otro ha dedicado a crear otro valor, con otra habilidad. Valor por valor, no valor por la nada.
Mickdos
lunes, 20 de febrero de 2017
La maldición de haber pasado por aquí el PP con mayoría absoluta
Leo hoy en Público un titular que me llama la atención de manera extraordinaria. Dice así:
“La gran empresa dispara los ERE por su temor al fin de la Reforma Laboral”.
Y me entra cierto repelús al pensar en algunas cuestiones relacionadas con eso. ¿Qué hizo Rajoy con su mayoría absoluta? Claudicó ante las presiones de la patronal para que ahora tengamos este panorama.
Con tal de salvar su culo en plena crisis, aceptó las imposiciones y los chantajes de los patronos, y aquellos polvos nos traen ahora estos lodos.
Como la patronal ha visto que sus caprichos han alcanzado fecha de caducidad, o al menos tienen miedo de que esta les llegue, ahora usan el chantaje y la extorsión como muestra de su descontento por la variación que sufren sus espectativas de explotadores y esclavizadores.
Era visto que aquella reforma laboral iba a traer consecuencias irreparables. De un lado, pudiera haber sucedido que la sociedad se elevara a protesta y se enfrentara a esa Leyes maestras del PP. Eso haría desestabilizar al país y crearía un ambiente enrarecido, no obstante lógico y plausible.
Pero para desgracia de los que sufren los latigazos de la precariedad y de la esclavitud, no sucedió. Para mayor desgracia, los Sindicatos estaban desaparecidos. Todavía lo están y creo que seguirán así aún a pesar de amagos para salir en la foto.
Pero nadie contaba con que las cosas cambiarían y que sería la propia patronal la que decidiera poner patas arriba todo esto con la amenaza y la ejecución de ERES, como respuesta a la posibilidad de que se reforme la Reforma Laboral.
Ahí Rajoy tiene un grano muy grande. ¿Y ahora qué, Rajoy, y ahora qué? Quisiste salir airoso proclamando Leyes retrógradas y represivas, y mira ahora el resultado. Creo que te va a salir más caro de lo que habías calculado. Nunca debiste claudicar ante semejante chantaje.
Era visto que te iba a traer malas noticias. Y así fue, así es. Si en su momento hubieras denunciado la extorsión que te hacían los empresarios, quizá hubieras encontrado aliados en la sociedad. Y fíjate tú lo que has hecho. Te dejaste vencer, y ahora mira el resultado. Estás, de nuevo, entre la espada y la pared.
Y para lavar tu imagen, cuentas con los medios de comunicación, los cuales están lanzando de manera subliminal, una campaña a tu favor para hacer creer que “gobernar en muy difícil”.
Sí, Rajoy, ya nos hemos dado cuenta de la campaña que estás llevando a cabo para volver a salvar tu culo. Todos a una con el mismo mensaje subliminal, introduciendo ese mensaje entre anuncio y anuncio y metiendo ese mensaje a modo subrepticio. Que no se note, que no parezca, pero que haga el efecto que buscas.
No, Rajoy, no. Esta no es manera de hacer las cosas. Creo que cada día que pasa se ven más tus tejemanejes, y creo que ya van colando menos. El que las hace las paga, y tu has impulsado un régimen de desigualdades, poniéndote del lado de los poderosos que no conocen otra manera de hacer las cosas que no sea a base de chantajes, y has olvidado al pueblo, el cual no busca otra cosa que vivir en paz y con ganas de conocer a la Democracia. Y eso no está bien, Rajoy, no está bien.
¡Malditos seas!
Tititokokoki
“La gran empresa dispara los ERE por su temor al fin de la Reforma Laboral”.
Y me entra cierto repelús al pensar en algunas cuestiones relacionadas con eso. ¿Qué hizo Rajoy con su mayoría absoluta? Claudicó ante las presiones de la patronal para que ahora tengamos este panorama.
Con tal de salvar su culo en plena crisis, aceptó las imposiciones y los chantajes de los patronos, y aquellos polvos nos traen ahora estos lodos.
Como la patronal ha visto que sus caprichos han alcanzado fecha de caducidad, o al menos tienen miedo de que esta les llegue, ahora usan el chantaje y la extorsión como muestra de su descontento por la variación que sufren sus espectativas de explotadores y esclavizadores.
Era visto que aquella reforma laboral iba a traer consecuencias irreparables. De un lado, pudiera haber sucedido que la sociedad se elevara a protesta y se enfrentara a esa Leyes maestras del PP. Eso haría desestabilizar al país y crearía un ambiente enrarecido, no obstante lógico y plausible.
Pero para desgracia de los que sufren los latigazos de la precariedad y de la esclavitud, no sucedió. Para mayor desgracia, los Sindicatos estaban desaparecidos. Todavía lo están y creo que seguirán así aún a pesar de amagos para salir en la foto.
Pero nadie contaba con que las cosas cambiarían y que sería la propia patronal la que decidiera poner patas arriba todo esto con la amenaza y la ejecución de ERES, como respuesta a la posibilidad de que se reforme la Reforma Laboral.
Ahí Rajoy tiene un grano muy grande. ¿Y ahora qué, Rajoy, y ahora qué? Quisiste salir airoso proclamando Leyes retrógradas y represivas, y mira ahora el resultado. Creo que te va a salir más caro de lo que habías calculado. Nunca debiste claudicar ante semejante chantaje.
Era visto que te iba a traer malas noticias. Y así fue, así es. Si en su momento hubieras denunciado la extorsión que te hacían los empresarios, quizá hubieras encontrado aliados en la sociedad. Y fíjate tú lo que has hecho. Te dejaste vencer, y ahora mira el resultado. Estás, de nuevo, entre la espada y la pared.
Y para lavar tu imagen, cuentas con los medios de comunicación, los cuales están lanzando de manera subliminal, una campaña a tu favor para hacer creer que “gobernar en muy difícil”.
Sí, Rajoy, ya nos hemos dado cuenta de la campaña que estás llevando a cabo para volver a salvar tu culo. Todos a una con el mismo mensaje subliminal, introduciendo ese mensaje entre anuncio y anuncio y metiendo ese mensaje a modo subrepticio. Que no se note, que no parezca, pero que haga el efecto que buscas.
No, Rajoy, no. Esta no es manera de hacer las cosas. Creo que cada día que pasa se ven más tus tejemanejes, y creo que ya van colando menos. El que las hace las paga, y tu has impulsado un régimen de desigualdades, poniéndote del lado de los poderosos que no conocen otra manera de hacer las cosas que no sea a base de chantajes, y has olvidado al pueblo, el cual no busca otra cosa que vivir en paz y con ganas de conocer a la Democracia. Y eso no está bien, Rajoy, no está bien.
¡Malditos seas!
Tititokokoki
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