domingo, 29 de enero de 2017

EL INQUIETANTE FUTURO DE LA CIVILIZACIÓN

En noviembre de 2018 se renovará la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que puede que sirva para crear un contrapoder a Donald Trump. Previamente, el próximo 23 de abril, se celebrarán las elecciones presidenciales en Francia, que posiblemente lleve a la ultraderecha al poder. Y, entre medias, se consumará el brexit, que podría suponer el nacimiento de un nuevo imperio.

Es decir, en el plazo de dos años, el escenario político mundial puede dar un giro copernicano por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Mediatizada por una economía global cuya deriva es imprevisible, por un escenario geo-político que lo es aún más y un conflicto entre Oriente y Occidente que no hace sino agravarse permanentemente. La brecha social entre ricos y pobres que se agranda exponencialmente en la medida en que la economía especulativa va devorando a la economía productiva sin que nadie le ponga límites, ahogando a los Estados en una deuda que jamás se podrá pagar. Desempleo, desnutrición, hambrunas y migraciones, son los daños “colaterales” de esta guerra financiera global a la que eufemísitcamente se le ha dado en llamar “crisis”.

¿Qué nos cabe esperar de los años venideros? Los gobiernos europeos ya han llegado a la conclusión de que hay que plantearse establecer un salario social que permita a los desempleados y a los trabajadores pobres llegar a fin de mes. ¿Pero solo con eso arreglamos el mundo? ¿Es posible mantener la paz y un mínimo de bienestar en una economía que hace aguas por todos lados: el mercado de la deuda, el mercado de las commodities, el mercado de divisas, la robotización, el fraude fiscal, la corrupción, la delincuencia internacional, la especulación con el precio de los alimentos, los recursos naturales  y los bienes de primera necesidad? Los más optimistas piensan que sí, los más pesimistas sospechan que el mundo se está preparando para una Tercera Guerra Mundial.

Los países productores deslocalizan sus empresas, condenando a sus trabajadores al paro, expoliando los recursos de los países localizados llamados del Tercer Mundo, esclavizando a su población, causando auténticos desastres medioambientales. Y, para más inri, derivando sus beneficios a la economía especulativa o a paraísos fiscales.

La más que previsible alianza entre Estados Unidos y Reino Unido (Wall Street y la City), ocupará una posición privilegiada en el tablero político internacional, subordinando a una Unión Europea desvertebrada y desmotivada que cuenta con una moneda única, pero que carece de una fiscalidad común o un mercado único de deuda. En el otro lado del tablero, China y la Federación Rusa. Y, entreverados entre estas dos posiciones, los países de Latinoamérica y África. A lo que hay que añadir la permanente amenaza yihadista, expoliada por un Occidente incapaz de ceder mínimamente en su afán hegemónico-expansivo. Debajo del tablero, la inquietante bomba de relojería que es la burbuja financiera.

De aquí a dos años, si es que antes no ocurre una catástrofe, nos encontraremos en un mundo cuando menos inquietante. Y me temo que la ciudadanía cuenta con muy pocas armas para poder cambiar el curso de los acontecimientos.

Croniamental

viernes, 27 de enero de 2017

Bombas y explosiones

Algo va a estallar en España. Y seria deseable que así fuera.

Y no será un bomba, no, Bueno, sí, será una bomba, pero no una de esas armas que explotan.
Bueno, sí, también explota. A ver si me explico. Será un notición, un escándalo o un alboroto, un tumulto o una barahúnda.
Algo le va a explotar al Gobierno de este país en las manos. Si no es por fas, será por nefas, pero cuando las cosas se hacen mal, algo te explota en las narices.

Y este Gobierno de Rajoy, de Fernández Díaz, y de toda la banda que nos gobernó durante más de cinco años y que pretende hacerlo hasta que algo o alguien les pare los pies, hicieron muchas cosas mal, rematadamente mal. Y les va a explotar delante de sus ombligos, en sus narices.
Debieron explotar en su momento.
Desde los casos de corrupción flagrantes, hasta los casos de espionaje delictivo, las escuchas fraudulentas y conspiranoicas, hasta el caso de cualquiera de los asuntos de secreto de estado que guarda celosamente este Gobierno o alguno de sus estrechos colaboradores, algo va a reventar de un momento a otro.

Es cierto que las mafias hacen uso de sus peones cuando les hace falta. Escogen a la víctima que previamente le labraron el terreno para que a futuro fuera eso, una posible víctima del sistema, a continuación lo eligen para sufragar alguna cuestión importante y a partir de aquí, no le conocen de nada y salvan el culo poniendo el del otro en el asador de la opinión pública o en manos del poder judicial. Pero en ocasiones, los peones alcanzan mucho poder porque en ellos se depositaron asuntos importantes, y es ahí cuando las cosas dan un vuelco y los que buscaban víctimas para sus causas, se convierten en las propias víctimas de sus sistemas mafiosos. Es lo que tiene andar mal.

Y nunca mejor dicho aquel refrán popular que alude a eso: EL QUE MAL ANDA, MAL ACABA.

Y esto puede ser que se convierta en la chispa que destroce todas las espectativas electorales del Partido Popular. La enorme corrupción política que les caracterizó no consiguieron llevarlos fuera del poder. Tampoco pudo la corrupción económica, la financiación ilegal o los chanchullos de los sobres, los pagos en B o el trasiego de comisiones ilegales al PP de Madrid, de Valencia o de Génova.

 Ni Bárcenas, ni Correa, ni Marjaliza, por citar a algunos peces gordos de la corrupción pudieron derribar al PP. Supongo que tampoco lo pretendían,. Pero sí que pudo hacer efecto en la ciudadanía que debería haber reaccionado en las urnas ante semejante atropello a la dignidad de las personas. Tampoco pudo la manipulación del ente público RTVE, ni la censura mediática que impulsaron para tapar sus tropelías o para confundir a las personas de este país. Nada pudo hasta ahora con el PP, pero estoy seguro de que algo surgirá en las próximas semanas que sea capaz de echar por tierra a este Gobierno de mafias y de extorsión.

En definitiva, en España hay muchos despachos con cajones que albergan mucha documentación y muchas pruebas de actos delictivos cometidos por este Gobierno de Rajoy y del PP. Y no solo a nivel nacional, sino también en Comunidades Autónomas, en Ayuntamiento, en Diputaciones o en diferentes Instituciones Públicas. Incluso en empresas que esperan no verse salpicadas por algún caso de corrupción, porque si ven el nombre de sus empresas en las portadas de la prensa a causa de un procedimiento judicial, es posible que en este país vaya a haber muchas mantas levantándose y sacudiendo el polvo que contienen.

¿Por qué creemos que no quieren que nadie más entre en las Instituciones Públicas de este país? Allí donde se consiguió entrar se destaparon muchas cosas, se levantaron muchas alfombras e incluso se estuvo a punto de que alguien tirara de la manta, pero casos de infartos súbitos o de negociaciones en la sombra, han echado casi todo al traste. Incluso alguna que otra muerte en circunstancias sospechosas. Pero hay muchas otras bombas que acabarán reventando a poco que a alguno de la mafia les toquen un poco los cojones.
Avisados los navegantes. Se acercan olas de mucha altura. Mareas vivas. Marejada de fondo.

¡Malditos sean!

¡¡¡PAÍS!!!
¡¡CORTIJO!!
¡¡FEUDO!!

Tititokokoki

lunes, 23 de enero de 2017

CAPITAL VS ECONOMÍA

Decía el economista Juan Torres que la economía no es una ciencia exacta porque los agentes que intervienen en ella son personas que hacen lo que les da la gana. La química pasaría a ser una suerte de economía si los electrones cobraran inteligencia, albedrío. Qué podríamos esperar si los electrones pudieran obrar a su voluntad. Qué ocurriría si los átomos de determinadas moléculas decidieran unirse mediante enlaces covalentes en lugar de, como vinieron haciendo hasta ahora, mediante enlaces iónicos (o viceversa). No sé si tal decisión electrónica podría llegar a provocar la destrucción del Universo, lo que sí está claro es que la química dejaría de ser una ciencia para convertirse en una lotería.

De esto se deduce que cuanta más libertad tengan los agentes que intervienen en la economía, la economía es menos ciencia, menos exacta, más imprevisible y, consecuentemente, menos útil. Y si entendemos que la economía es vital para el mantenimiento de una sociedad en condiciones medianamente civilizadas, tenemos que convenir que ha de restringir la libertad de los agentes que en ella intervienen cuanto más mejor.

Para los liberales, la libertad económica es la madre de todas las libertades, algo incuestionable y piedra angular de la democracia. No entienden que “libertad económica” es un oxímoron: o estamos con la libertad o con la economía, con las dos a la vez es imposible. Y esto es lo que nos viene sucediendo desde hace siglos: no hay economista que haya sido capaz de llevar a cabo un modelo económico de éxito ni, mucho menos, predecir las consecuencias que tal modelo puedan acarrear en el futuro; la libertad de los agentes económicos acabará provocando siempre, en el momento más inesperado pero inexorablemente, una catástrofe; una tras otra a lo largo del tiempo. Porque mientras el trabajo está férreamente regulado, el capital campa a sus anchas, haciendo siempre lo que le viene en gana.

Para los socialistas, la libertad económica debería ser lo que es: un oxímoron. Los socialistas deberían entender que no puede haber libertad en la economía, que la economía es la primera y más vital infraestructura del edificio social, de la comunidad. Que las reglas pueden cambiar, pero siempre tendrá que haber reglas de obligado cumplimiento.

El neoliberalismo se cargó la política, al dejar el poder en manos del capital. Pero también la economía. No es que la economía sea una ciencia inexacta; es que el capital, al igual que desprecia la política, desprecia la economía. En lugar de adaptarse al conocimiento, a la ciencia económica, utiliza a los economistas para hacer ingeniería financiera. Y no hay ingeniería sin ciencia.

Croniamental

viernes, 20 de enero de 2017

Un suponer

Este estado de cosas, ¿tienen solución?

Más preguntas:
 ¿la solución más acertada es la que le dan?

Supongamos que tanto el PSOE como Ciudadanos, presionan al Gobierno de Rajoy, y por ende a su partido, para que se desvincule de aquellos que están en su lista de miembros y miembras del Partido Popular y que están salpicados de corrupción.
Sigamos suponiendo que Rajoy, y el Partido Popular, toman medidas para que se vayan del partido quienes ensucian y manchan al Gobierno de Rajoy, a la coalición que tienen y al partido que lo sustenta. Pero a la ciudadanía no nos llegan noticias de que hubiera sucedido tal cosa, o viene disfrazado de otra manera.

Y supongamos que ese disfraz que le ponen a las posibles destituciones y/o expulsiones, lo hacen para no crear más indignación, por lo que ello podría traducirse en la constatación palpable de que el Partido Popular es un nido de carroñeros, y a la vez podría traducirse en una importante bajada en las urnas a la hora de ir a votar, ya que la gente se percataría de la clase de partido que es y la clase de personajes que lo componen. Y a la vez, también daría una imagen muy mala sobre el PSOE y Ciudadanos, ya que también se tendría la constatación de que apoyan a un partido corrupto hasta la médula.

Pues ahora supongamos lo contrario. Supongamos que los diferentes miembros del Partido Popular, y del Gobierno, anuncian públicamente que han decidido prescindir de los servicios de menganito o de citranito, por haber sido acusados y/o denunciados por casos de corrupción o de malversación.

¿Cómo afectaría eso a la credibilidad del Partido, del Gobierno y de los que apoyan a este Gabinete presidido por Rajoy? ¿En positivo o en negativo? Es decir, ¿se vería con buenos ojos, por parte de la ciudadanía el hecho de mostrarse claros y transparentes ante la opinión pública, anunciando a bombo y platillo las expulsiones del partido, o por el contrario eso afectaría de manera negativa la imagen del Partido Popular y por añadidura a la del PSOE y de Ciudadanos? ¿A quién beneficiaría más si se hicieran las cosas de manera transparente, y a quién perjudicaría más?

Quizá de esa práctica el que saldría más perjudicado sería el PP, ya que la constancia pública de la calidad de algunos de los componentes de ese partido les haría mucho daño. Sobre todo si lo tienen que hacer tal como van surgiendo los casos de corrupción que, dada su alta frecuencia, daría una imagen pública nefasta para el Partido Popular a la hora de ir a urnas.

Además, se podría comprobar también que si toman esas decisiones, será porque están siendo presionados por los dos aliados que tiene, o al menos uno de ellos, lo que redundaría en el perjuicio que se haría el PP a sí mismo, más que nada porque también se constataría que el PP actúa así porque es presionado, pero que si no tuviera esa presión, quizá no lo haría.

Es por esto que cabe pensar en si la solución que le dan a las cosas que suceden entorno al PP y la corrupción, es la más adecuada o acertada. Ocultar destituciones y/o expulsiones del partido, para no perjudicarse, tanto desde el PP como desde el PSOE y Ciudadanos, o dar transparencia y claridad y decir públicamente las decisiones que tomaron, o que tomarán, es la cuestión que está encima de la mesa en cuanto a los casos de corrupción que asolan y definen al actual Gobierno de Rajoy y de su partido.

¿Seguirá todo igual o empezaremos a ver sorprendentes novedades sobre todo este asunto?

Yo apuesto a que no dirán nada públicamente, y si lo hacen, será “de aquella manera”, ya saben,....
Supongamos, supongamos,.........

Tititokokoki

miércoles, 18 de enero de 2017

Cuando el río suena

Está visto que no es un problema de que “algunos” españoles padezcamos de suspicaces.

Tampoco se trata de que “algunos” españoles seamos tocapelotas recalcitrantes. No.

La cosa de la desigualdad en España no es asunto baladí. Si desde Davos, nos dicen que estamos a la cola en desigualdades, el asunto ya alcanza verdad palpable y palmaria. Irrefutable, innegable.

En aquella reunión que se celebra en Davos, Suiza, se reúnen desde empresarios, líderes políticos, artistas, académicos y economistas. En un principio se llamaba FGE (Foro de Gestión Europeo) y actualmente se denomina Foro Económico Mundial.

Este año se han planteado cuatro desafíos clave en torno a los que girará la Reunión Anual de 2017: Fortalecer la colaboración mundial, revitalizar el crecimiento económico, reformar el capitalismo y prepararse para la cuarta revolución industrial.

Y con esas maletas por equipaje, nos dicen que en España las desigualdades son atroces, casi únicas, y nos sitúan en un ránking de países avanzados y modernos, en el puesto 26 de 30. ¡Alarmas! Si desde ese foro son capaces de decir eso, ¿qué ocurrirá realmente en España? Lo más importante de todo, ¿qué nos pasa a los españoles que damos por bueno el actual régimen que promociona y apoya tales desigualdades? Nos conformamos con muy poco, le damos validez a este estado de cosas que se caracteriza pos las enormes desigualdades que padecemos y sostenemos un sistema que nos ahoga gracias a nuestra permisividad con esta bosta que tenemos por régimen.

¿Qué vamos a hacer los españoles ante semejante caricaturización patética? ¿Seremos capaces de soportar semejante humillación? ¿Por qué no reaccionamos ante semejante atropello producido por los que gobiernan y por aquellos que presionan a los que gobiernan para alcanzar tal degradación?

Pues ahora nos enfrentamos al refuerzo del capitalismo y a continuación vamos a tener que ver con nuestros propios ojos, y quizá desde las colas del paro más largas jamás conocidas, la nueva revolución industrial.

La tecnología nos va a jugar una mala pasada, en especial a los trabajadores, y quizá vaya a fomentar más aún las desigualdades en nuestro país. Permisivos como nadie, seremos capaces de guardar silencio ante otro atropello de especuladores, de políticos, de empresarios y de mandamases financieros.

Y nos seguirán llamando idiotas desde los propios foros que fomentan y apoyan aquellos sistemas especulativos. ¿Se puede llegar más lejos en mediocridad y en estupidez humana? El capitalismo se muestra a cara descubierta una vez más. Dicen que van a seguir reforzando lo suyo, pero a la vez también dejan datos que a más de uno les deberían dejar perplejo.

Y uno de esos datos que nos dan desde los foros capitalistas, es que España es uno de los países, entre los más ricos del mundo, en el que las desigualdades son atroces y desproporcionadas.

¿Nos tendremos que hacer bien qué hacemos, hacia dónde vamos, qué queremos y, lo más importante, quiénes somos? ¿De qué pasta estamos hechos?

Pero quizá no seamos tan culpables. O si, no sé. Porque, si desconocemos la realidad de nuestro país, quizá sea por culpa de quienes promocionan este estado de cosas basado en la mentira y en la censura y ocultación de la verdad.

Y ahí, los medios de comunicación juegan un papel fundamental que, junto a la clase política de este país, que se refuerza en su calificativo de Casta, subiendo muchos peldaños, mantienen oculta la realidad a la población, tergiversando y manipulando todas aquellas noticias que son de interés para los españoles, convirtiéndola en mensajes interesados que benefician a los que las impulsan y perjudican gravemente a la población.

De todos modos, supongo que toda la culpa no la tienen quienes protegen e impulsan este estado de cosas, sino que una parte de la culpa la tenemos los ciudadanos al no exigir mayor transparencia y claridad en la noticia, sobre todo si alcanzamos a comprender que tenemos un derecho fundamental, que no es otro que el derecho a la información.

Y ahí puede estar la raíz de todas las desigualdades de las que nos acusan. Por lo tanto, nosotros somos los únicos culpables de que nos pase lo que nos pasa. Y punto. El río suena, y si suena es que lleva agua. Pues nada, que no nos enteramos.

Vienen de frente, nos hacen luces, ¿será que vamos en dirección contraria?

¡Malditos sean!


¡¡¡PAÍS!!!

Tititokokoki

martes, 17 de enero de 2017

LA SUSPICACIA

Después de haberle dado un breve pero interesante espacio a la perspicacia, ahora le toca el turno a la suspicacia. 

Y en ese contexto, entramos de lleno los españoles. Porque, ¿qué somos? ¿Más suspicaces que perspicaces? Si es así, ahí podemos encontrar uno de los motivos por los cuales las cosas nos van como la realidad demuestra. 

Pero si fuera al revés, es decir, que fuéramos más perspicaces, quizá la cosa cambiaría a nuestro favor. Porque, ¿qué diferencia hay entre ser perspicaz o ser suspicaz? La prueba más palpable la tenemos a diario. 

La prensa que leemos, los telediarios que nos endilgan, los debates insulsos, estériles y chabacanos con que nos atiborran a diario, y las tertulias que se prodigan en todos los medios cada día. 
Eso nos hace ser menos perspicaces y más suspicaces. Más que nada porque nos dejamos hacer. Quiero decir, nos lo dan hecho y tragamos con ello. 

No pensamos por nosotros mismos, sino que lo hacemos en función de lo que nos dicen a través de los medios de comunicación, y eso condiciona mucho, eliminando la capacidad de ser más autónomos a la hora de enjuiciar la realidad y los hechos que suceden a nuestro alrededor.

Pienso que es más importante fomentar la propia imaginación, aún a riesgo de crearnos muchos prejuicios, que dejarnos llevar por lo que digan los demás a través de su presencia continuada en los medios. Se erigen en líderes de opinión y lo que en realidad están haciendo, es dirigir la opinión de los demás hacia lo que ellos proponen. 

Por algo están ahí. Inda, Marhuenda, Rojo, Terchs. Son ejemplos de herramientas del sistema para propagar opinión y tendencia. Y lo consiguen. Incluso la duda, la confusión, el enfrentamiento y el caos. Crean y generan suspicacias

Fijémonos sino en un caso de actualidad como son los problemas internos de los partidos y los enfrentamientos entre sus diversos líderes. ¿Cómo es posible que los problemas internos de Podemos tengan tanta relevancia y polémica y sin embargo los que tienen en el PP, en el PSOE o en Ciudadanos, pasan casi desapercibidos o no les dan tanta importancia desde los medios? Son idénticos, pero en un caso merecen titulares y críticas encendidas, mientras que en otros casos transmiten naturalidad, normalidad e incluso se dice que no pasa nada.

Y por mucho que digan los diferentes líderes, por mucho que machaquen hasta la extenuación que lo que sucede es algo normal, incluso que no pasa nada, lo cierto es que la prensa le da otra variante polémica y sacan trapos sucios donde no los hay. 

Y lo peor de todo, es que cala en la sociedad y a diario se encuentra uno con frases del estilo “es que Pablo Iglesias es no sé qué”. ¿Y Rajoy? ¿Y Susana Díaz? ¿Y Albert Rivera? Aguirre, Cifuentes, el PSOE en general, ¿qué? Esos no. Entonces, ¿por qué ese concepto sobre la realidad por parte de una gran masa social? ¿Es eso un síntoma de falta de perspicacia y otro síntoma de ausencia de criterio propio?

Sí, así es. La suspicacia, el prejuicio, la sospecha o susceptibilidad, están al orden del día en la sociedad española. Y esas malignas actitudes nos hacen ser más suspicaces que perspicaces. Porque si no fuera así, tendríamos opinión propia y no nos dejaríamos llevar tanto por las tendencias que, de manera interesada, imponen y manejan otros.

Sí, si fuéramos más perspicaces, veríamos venir el toro. Y es muy fácil, porque se le identifica por unos cuernos enormes, visibles y muy peligrosos, viene hacia nosotros, hacia nuestra posición, y amenaza con quitarnos de en medio de una embestida brutal.
Por lo tanto, si fuéramos perspicaces, lo evitaríamos. ¿O no?

Me temo que estamos siendo corneados. La suspicacia es duda, no es objetiva, y eso nos provoca muchos problemas que, si fuéramos más perspicaces, no tendríamos.
O por lo menos, los reduciríamos.

¡Maldita sea!

¡¡¡PAÍS!!!¡¡CORTIJO!!¡¡FEUDO!!


Tititokokoki

viernes, 13 de enero de 2017

Perspicacia

La perspicacia. 

Única arma que nos queda para combatir. Pero poderosa.

Sí, este año que comienza, vamos a tener que echar mano de diversas armas para poder combatir todo lo que van a intentar colarnos. Como decía en el comentario anterior, este Gobierno enviará continuos globos sonda para conocer qué pensamos y cómo reaccionamos. 
Para ello usarán a los medios de comunicación afines, que son casi todos, y los usarán para transmitir parte de la verdad, de manera parcial e interesada. Tratarán de condicionar y de dirigir, y como siempre, lo harán mintiendo y tergiversando. 

Es por esto que vamos a tener que usar la perspicacia al más alto nivel. La atención la vamos a tener que centrar mucho. Necesitaremos estar concentrados a tope. La sospecha la vamos a tener que tener en el más alto nivel de alerta y la duda va a alcanzar niveles que nos afectará como nunca. Quizá tendremos que llegar a la suspicacia.

La batería de misiles en plan globos sonda va a ser continuo, avasallador. Deberemos estar atentos.
Quizá con eso consigan alcanzar otras metas, y una de ellas será el aburrimiento ante tanta avalancha de iniciativas por parte del Gobierno. 

Y alguna nos colarán. Estoy seguro de que más de una la van a meter con calzador, y de esa prisa, de esa maraña, saldrá más de una decisión que, con el paso del tiempo veremos, y comprobaremos, que nos las metido doblada de nuevo.

No hay más que ver. Desde que el PSOE traicionó a todos sus votantes, apoyando el SI es SI, y abandonando el NO es NO, hasta el día de ayer, en que recularon con la indecencia que tenían pensado implantar, respecto de la traición a los consumidores de cláusulas suelo, intentando favorecer de manera descarada a la banca, podemos ver que han hecho la de dios es cristo. 
Han colado más de una y eso nos hace pensar que no hemos estado del todo atentos a las maniobras del enemigo.

El frente está abierto, el enemigo lo tenemos ahí, a cara descubierta. Armados hasta las cejas de material pesado para el combate, especializados en el barro y la maraña, nos van a atosigar lanzando continuos ataques. Para ello cuentan con aliados muy poderosos. Estos son los medios de comunicación, que lanzarán auténticas oleadas de misiles para ver dónde estamos, qué hacemos ante cada ataque y de que armas disponemos. Pues una de ellas ya se la anticipo. 

Vamos a estar al pie del cañón, atentos a cada movimiento, utilizando al máximo la perspicacia, usando como nunca el talento que nos da el sentido de la justicia, y aplicando con contundencia el pensamiento.

Para algo nos sirvieron tantos años de mayorías absolutas aplastantes y abusadoras. Si de esta no hemos aprendido, mejor será una retirada general y una rendición ante nuestros secuestradores. 

No debemos admitir que tengamos que darle la razón a nuestros cautivadores. Menos aún vamos a consentir hacernos con sus ideas y defender lo que ellos defienden. Ningún síndrome, ningún sometimiento, menos aún sumisión y obediencia debida impuesta a base de decretazos y de dictados.

 Para algo sirvieron tantos años de cautiverio y esclavitud. Ahora es la nuestra.

¡Atentos, perspicaces, alertas!

¡Malditos sean!

¡¡¡Pais!!!

Tititokokoki

domingo, 8 de enero de 2017

El secuestro de los españoles y su resignación

En efecto; no hay país democrático que esté en la actual situación en la que se encuentra España. Un país secuestrado por una banda. Un país resignado por la presión y la prepotencia de la misma banda.

A partir de aquel instante en que se empezó a descubrir la verdadera dirección que iban a coger las intenciones de quienes accedieron al poder a base de mentiras y de promesas que luego no se cumplieron, España, y sus habitantes, los españoles, comenzaron a verse secuestrados, y a partir de ese mismo momento, comenzó una resignación que ya dura demasiado tiempo y que apunta a durar otro tanto más. La rendición ante tanta barbaridad, por parte de los españoles, no tiene parangón en la historia de ningún país que se rija por un sistema democrático. 

Y no es para menos. La fuerza con que ejercen el poder y la contundencia de sus dictados, hacen que no quede otra opción que la de la resignación ante semejante abuso de autoridad.

Disfrazados de demócratas mantienen la atención de muchas personas que, engañadas por los medios de comunicación, también secuestrados, lanzan las consignas e influyen de tal manera que favorecen lo que responde a los caprichos de los dictadores que secuestraron a este país a base de leyes y de normas que amordazaron y que sujetaron cualquier atisbo de revuelta o de protesta democrática hacia la imposición que implantaron. El miedo es el principal motor de esa resignación, y no deja de ser llamativo que exista tanto silencio ante tanta barbaridad y abuso.

Supieron hacerse con el poder y aprovecharon la oportunidad que pergeñaron previamente, con premeditación y alevosía, incluso con violencia. Y usaron la mentira para ganarse la voluntad de muchos. Después continuaron con ella y la complementaron con el incumplimiento de las promesas lanzadas para hacer que la gente creyera en ellos y en ellas. 

Y cuando las cosas se les pusieron en contra, supieron hacerse con otros socios también silenciados por el chantaje, unos, y por el compadreo otros. Ambos supieron, y quisieron aprovechar la oportunidad para unirse en un frente común que atenta contra todo valor democrático y agrede de manera en exceso violenta a la inteligencia de las personas, a la buena voluntad de muchas y a la dignidad de la mayoría. 

Y todo eso junto apunta a que se perpetuarán en el poder. Volverán a legislar contra el pueblo, de hecho ya lo están haciendo a día de hoy, y parece que pretenden continuar, ahora gracias a los pactos y los acuerdos que no harán otra cosa que mantener el secuestro y aumentar la resignación del pueblo español. Por que, ¿cómo se puede luchar contra todo esto que prepararon precisamente para que así fuera, legislando para favorecer el miedo, la resignación y el rendición?

España entera está resignada, España entera está secuestrada. España se rindió.

¿Y ahora qué? Tan solo queda una esperanza, y muchos españoles que abandonaron toda posibilidad de lucha contra esta patraña, contra este atentado a la Democracia, por parte de los mayores demagogos de la historia de la humanidad, están a la espera de que alguien, quien sea, sea capaz de abrirles los ojos para ver lo que realmente están viviendo. 

Y cuando lo descubran, no habrá nada ni nadie que les impida desprenderse del miedo, olvidar la resignación y dejar de estar rendidos ante la tremenda y bárbara imposición de los sátrapas que ahora mismo gobiernan mintiendo y practicando la más atroz demagogia, dando así por ausente lo que la mayoría de los españoles deseaban y buscaban: la auténtica, la verdadera y la merecida Democracia.

¡Malditos sean!

¡¡¡PAÍS!!!

Lo que podía haber sido, y no fue.



martes, 3 de enero de 2017

EL CAPITALISMO A CARA DESCUBIERTA

Un mal día te levantaste con los oídos taponados. Desde hacía tiempo se fue acumulando el cerumen en tus pabellones auditivos sin que tú le prestaras la menor atención e, inexorablemente, aquella execración (alentada por tu propia indiferencia) acabó dejándote medio sordo. La primera impresión fue traumática, pasaste el día intentando quitarte los tapones de los oídos, sin ningún éxito. Pasaron días, semanas, meses y, de manera imperceptible, poco a poco, te fuiste acostumbrando a ello. 
Al punto de que llegaste al convencimiento de que todo cuanto oías era lo que se tenía que oír, que el ruido del mundo no era otro que el que llegaba a tus tímpanos.
Pasaron los años, muchos años, y, por el propio acartonamiento de la senectud, al igual que se te cayeron los dientes, el cerumen se desprendió de tus oídos. De repente, para ti, el ruido del mundo sonaba con estruendo y portaba mensajes luminosos, verdades dolorosas que hasta entonces no pudiste imaginar.

Hoy siento como si mis oídos, después de largos años de sordera, se hubieran liberado de aquella dolorosa escoria que no me dejaba oír más allá de mis orejas. Por fin se me ha abierto la última puerta que me cerraba la entrada a ese último espacio que conecta con todos los demás conocidos para mostrarte la simple y llana realidad, hasta entonces tan arcana.

La política ha muerto. Y mientras duró, solo lo hizo para servir de tablero al ajedrez al que secularmente han venido jugando los amos del mundo, en el que la inmensa mayoría de los seres humanos han servido de piezas.
Durante toda la historia, los amos han jugado al ajedrez en el tablero de la política o en el campo de batalla para repartirse la tierra. Para ganar la partida, ninguno de ellos ha dudado jamás en sacrificar los peones (el común de la gente), los caballos y alfiles (sus capataces), las torres (sus gestores), a la reina (su mujer de paja).

La inmensa mayoría de los seres humanos ha dejado sus vidas en oficios, ciencias, tecnologías, artes, con tres únicos objetivos: ganarse el sustento, mejorar la condición humana y saber. Los amos no, el único anhelo de los amos ha sido (y es) someter al resto, valerse de ellos para asegurarse una vida de ensueño, sin importarles la suerte de los otros. De tal manera que, con el tiempo, han desarrollado un odio visceral al común de la gente. Desprecian a todo aquel que no sea de su condición, utilizan a la gente cuando les es necesario y, cuando no, la condenan a la miseria. 
Cuando, por ejemplo, vieron una gran ocasión de negocio en la construcción, no duraron en privilegiar a los profesionales del gremio, no les escandalizó que una buena parte de la juventud dejara los estudios, comprometiendo su futuro, para coger la llana. Estallada la burbuja inmobiliaria, los trabajadores que, sin saberlo, la hicieron posible, acabaron en la ruina.

La acumulación de capital tiene como única finalidad ética el sostenimiento de la economía productiva, la generación de puestos de trabajo y, en última instancia, el fortalecimiento del estado de bienestar. El capitalismo financiero ha dado al traste con todo ello, pues su único objetivo es maximizar la desigualdad, el superlativo enriquecimiento de unos pocos a costa  del miserable empobrecimiento de la inmensa mayoría, el acopio de todas las fuentes de riqueza, la destrucción masiva de los puestos de trabajo por medio de la tecnología.

Los ricos son felices viendo como el resto se pelea jugando a la política, una política inocua para ellos. Es desolador observar la tibieza de hasta los más radicales políticos del planeta que, en el mejor de los casos, apenas serán capaces de arrebatarles las más miserables migas del pastel. 
Hoy el 1 % de los seres humanos atesora el 90 % de la riqueza del planeta. Y la cosa va a más. A la política se le ha pasado el arroz, la única solución para la especie humana es que el capitalismo reviente. Aunque, evidentemente, los primeros en padecer sus consecuencias serán, una vez más, los pobres.

Muchos expertos dicen que el colapso del euro está al caer y que antes de 2020 el sistema se irá a la mierda. Bonita distopía. Y, por cierto, no hay algoritmo imposible.

Croniamental