jueves, 30 de junio de 2016

SUPERANDO LA SORPRESA DEL 26-J

¿Por qué uno llega a creer que en el 26-J se produjo un fraude electoral para robar más de un millón de votos a Unidos Podemos? ¿El desmesurado error de las empresas demoscópicas que a lo largo de la campaña y a pie de urna se repitió una y otra vez? 

No, entre otras consideraciones, porque dichas empresas disponían de nulos datos “históricos” de intención de voto relativos a Unidos Podemos, circunstancia que les hizo muy difícil “cocinar” un posible resultado electoral para esta coalición.

Lo que verdaderamente nos ha inducido a muchos a pensar que en estas elecciones se había producido un fraude electoral es la revelación de las actividades ilícitas que el ministro del Interior ha llevado a cabo en su despacho, utilizando los aparatos del Estado para combatir a sus adversarios políticos. 

Claro, si uno sabe que su ministro del Interior se dedica a estas prácticas y se encuentra con que los resultados electorales no tienen nada que ver con las encuestas a pie de urna, pues lo primero que se le pasa por la cabeza es que se ha producido un fraude electoral.

Un fraude electoral tiene una consideración legal semejante a la de un golpe de Estado; algo extraordinariamente grave, el mayor atentado posible contra un sistema democrático. 
 Pero es que, además, nos distrae del análisis riguroso de las verdaderas causas que han llevado a una coalición como Unidos Podemos a perder más de un millón de votos en el corto espacio de tiempo de seis meses.

Pasado el primer calentón, superado el estado de estupefacción que nos haya podido producir la jornada electoral y su resolución, tenemos que analizar con tranquilidad qué está pasando en España, de qué manera se están produciendo las transformaciones sociales que, sin duda, se están produciendo , y por qué se producen estas migraciones de votos entre partidos de esta forma tan acelerada y desconcertante.

A mi modo de entender, los agentes que actúan sobre el mapa electoral son los siguientes:

1-     La corrupción en las instituciones, concentrada fundamentalmente en el PP; el castigo y el perdón.

2-     La brecha generacional y el conflicto territorial, dos ejes que confrontan a las fuerzas políticas que tradicionalmente se situaban en el eje izquierda-derecha.

3-     La inutilidad de situarse en el eje izquierda-derecha y la falta de definición de un nuevo eje que lo pueda sustituir para definir los agentes del actual conflicto social y dar solución los problemas reales de la gente.

Así que, más allá de que se hayan producido irregularidades durante las elecciones del 26-J,  en lo que ha de trabajar Unidos Podemos es en construir una herramienta eficaz para unir a las mayorías sociales y un programa claro, realista y eficaz que le permita liderar el cambio que necesita la ciudadanía española para superar los graves problemas que hoy padece.

Croniamental

miércoles, 29 de junio de 2016

EL FRAUDE ELECTORAL DEL 26-J

Después de darle muchas vueltas, no me puedo engañar: en el 26J ha habido fraude electoral. 

Es física y metafísicamente imposible que Unidos Podemos haya perdido 1.200.000 votos. Pero da igual. 
El autor del fraude va contracorriente de la historia.

Es llamativo que en las  únicas comunidades en donde las encuestas a pie de urna coinciden con los resultados de las elecciones sean Euskadi y Catalunya, en las únicas donde el PP y PSOE ni pinchan ni cortan. 

Además, ya sabemos cono se las gastan los poderes fácticos de este país. 
Tenemos un precedente que nadie discute: en 1996 oligarcas y directivos de medios de comunicación –Anson, sin ir más lejos- se conjuraron para derribar a Felipe González, el propio Anson lo ha confesado mil y una vez.

Entiendo que los paternalistas poderes de este país hayan considerado que la victoria electoral de Podemos o, incluso, su sorpasso al PSOE, podía suponer un grave peligro para España. Pero hay que recordarles a estos señores que la democracia está para algo, que no son ellos los que ponen las líneas rojas sino el pueblo soberano.

Es más que evidente que en el 26-J se ha producido un pucherazo. Hoy nadie lo va a reconocer, pero dentro de unos años se estudiará en todos los colegios de España.

Sabemos que esta democracia, la restauración borbónica posfranquista, está preñada de franquismo y, seguramente, tendrán que pasar algunos años hasta que nos acabemos de librar de estas metástasis de la dictadura. 
Es algo lamentable pero lo podemos aceptar porque sabemos de donde venimos. 
Lo triste es que un partido como el PSOE sea cómplice de este enjuague. En cualquier caso, el tiempo corre y el tiempo pondrá a cada uno en su lugar.

Conocemos muy bien cómo funcionan las cloacas del Estado, sabemos de sobra del paternalismo reaccionario de nuestros dirigentes.
Da igual. Nos costará más tiempo alcanzar un sistema democrático, pero lo alcanzaremos, los jóvenes son el futuro y ellos ya han elegido desinfectarse del virus franquista.

Croniamental

lunes, 27 de junio de 2016

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL 26-J

Tras la jornada electoral del 26-J se han sucedido todo tipo de comentarios, reflexiones más o menos profundas, que intentan explicar lo que en un principio nos ha parecido a todos unos resultados electorales sorprendentes. 

Periodistas, analistas políticos, politólogos e, incluso, los propios expertos de las principales empresas demoscópicas del país han comparecido en los medios para trasladarnos sus particulares puntos de vista sobre el asunto.

Creo que, gracias a todos ellos, he conseguido hacerme una idea más o menos aceptable –al menos para mí- de lo que ha llevado al electorado a votar como votó y, consecuentemente, a entender porqué los resultados electorales han sido los que han sido.

En primer lugar, parece bastante razonable pensar que los votantes del PP que castigaron en diciembre a su partido absteniéndose o dando su voto al PSOE y C’s, ahora le han otorgado el perdón de sus muchos pecados y le han vuelto a votar.

 Esto parece encajar perfectamente con la aritmética electoral, pues si sumamos los cinco escaños que perdió el PSOE con los ocho que perdió C’s, más los previsibles escaños recuperados de la pasada abstención, suman los catorce que el 26-J ha recuperado el PP respecto a las elecciones de diciembre de 2015.

En lo que se refiere a Unidos Podemos, tal y como afirman los expertos de las empresas demoscópicas, se contaba con una fuerte fidelización del voto cuando, en realidad, lo que se ha producido es una fuerte desmovilización de sus votantes.

 El error en el cálculo de la estimación de voto en este caso es perfectamente justificable, pues Unidos Podemos se presentaba como coalición por primera vez a unas elecciones generales, circunstancia que ha tenido que dificultar enormemente la “cocina” del voto estimado.

La pregunta del millón es por qué Unidos Podemos perdió más de un millón de votos respecto a las elecciones de diciembre. 
Sin duda, muchos militantes de IU y otros tantos de Podemos decidieron abstenerse, al entender que sus respectivas causas quedaban desvirtuadas en la coalición. Pero también creo que ha tenido un papel muy importante en la pérdida de votos de Unidos Podemos la campaña electoral que han llevado a cabo sus candidatos, especialmente Pablo Iglesias. 

Su tibieza frente al PSOE, su afán de tender puentes a un Pedro Sánchez que no dejó de hostigarle durante toda la campaña, el afirmar que Zapatero fue el mejor presidente de la democracia, ha tenido que suponer una ruptura con muchos de sus simpatizantes del 15M, aquellos que se manifestaron en la Puerta del Sol durante la presidencia de Zapatero y que hicieron del “no nos representan” su himno.

 Por otro lado, su progresiva ambigüedad a la hora de defender el referéndum en Catalunya, cosa que sin duda habrá llevado a la abstención, no solo a muchos catalanes, sino también a muchos gallegos.

 Y, finalmente, el abandono del populismo transversal que quedó difuminado al involucrarse Podemos en la batalla por la hegemonía en las izquierdas, retornando a la clásica confrontación izquierda-derecha que los propios líderes de Podemos han manifestado siempre que ni explica nada ni concita mayorías sociales, ni sirve para ganar elecciones.

Creo que, más o menos, este podría ser un relato de los hechos que puede ajustarse razonablemente a la realidad que hemos vivido.

Croniamental

jueves, 23 de junio de 2016

LA NECESIDAD DE CONTAR CON OBSERVADORES INTERNACIONALES EL 26-J

Ante la pasividad del presidente de Gobierno para apartar del mismo a Jorge Fernández Díaz, flagrante manipulador y conspirador, como queda fehacientemente demostrado en las grabaciones publicadas por el diario Público, se hace necesario solicitar la participación de observadores internacionales que garanticen la limpieza en el recuento de los votos que se emitirán en las elecciones generales del próximo 26 de junio, pues el ministro de Interior va a ser el máximo responsable de dicho recuento. 

El señor Fernández Díaz no ofrece las mínimas garantías democráticas para llevar a cabo esta crucial labor.

Así que se ha iniciado una recogida de firmar para solicitar la presencia de observadores internacionales. 

Quedan apenas tres días para que se lleve a cabo la consulta, pero es posible que aún estemos a tiempo. La dirección a la que hay que dirigirse para firmar la solicitud es:


Por su enorme trascendencia, la he trasladado a este artículo.

El nivel de envilecimiento de muchos dirigentes del PP y la propia corrupción de ese partido, manifiesta en su tesorería, financiación electoral y, por lo que acabaos de saber, tejemanejes para desacreditar a sus adversarios políticos inventando todo tipo de calumnias, hacen del PP un verdadero peligro para la democracia y, con su ministro del Interior descubierto en flagrante conspiración contra sus adversarios políticos, utilizando los aparatos del Estado, se hace inexcusable la participación de observadores internacionales en los próximos comicios.

Croniamental

sábado, 18 de junio de 2016

LA ASAMBLEA VENEZOLANA INVESTIGA LA PRESUNTA FINANCIACIÓN DE PODEMOS.

Supuestamente, el 28 de mayo de 2008 el Gobierno de Venezuela pagó a la fundación CEPS algo más de siete millones de euros en contraprestación por unos servicios de asesoría que se iniciaron en 2003, según parece acreditarse en un documento redactado y firmado por Rafael Isea, a la sazón ministro del Poder Popular para las Finanzas.

 Rafael Isea ocupa ese cargo durante apenas unos meses de 2008; en noviembre es elegido gobernador de Aragua.
Actualmente está acusado e investigado por la Gobernación del estado Aragua, el Consejo Legislativo del Estado Aragua y la Fiscalía General por la paralización de 5 obras y el desvío de 58 millones de dólares y de 9 millones de euros; al margen de otras consideraciones:

¿tendrá algo que ver los siete millones de euros supuestamente pagados a CEPS con los nueve desviados por Rafael Isea durante su mandato como gobernador de Aragua?

Resulta bastante llamativo que la orden de pago librada a favor de la fundación CEPS coincida con el efímero paso de Rafael Isea por el ministerio de finanzas, cuando los trabajos de asesoría de la fundación duraron siete años y, oh casualidad, la orden la haya cursado un señor al que se le acusa de graves delitos de prevaricación y desviar dinero público.

Sí, el documento lleva también la firma de Hugo Chávez, lo que ocurre es que, a diferencia de la firma de Rafael Isea, la de Chávez no es de su puño y letra sino que está estampada.

También es llamativo que se vincule el supuesto pago a la fundación CEPS, realizado en 2008, con Podemos, partido fundado en enero de 2014 (¡siete años más tarde!) por el partido Izquierda Anticapitalista, movimientos sociales como Juventud Sin Futuro y un grupo de profesores universitarios e intelectuales, a partir de un manifestó conocido por “Mover ficha: cambiar la indignación en cambio político”, firmado por intelectuales, periodistas, personalidades de la cultura y el activismo social y político.

Con todo, lo más llamativo es que acusen a Pablo Iglesias de ser uno de los fundadores de la fundación CEPS. La fundación CEPS se fundó en 1986.

Hombre, Pablo Iglesias es un hombre brillante, qué duda cabe, pero pensar que cuando contaba seis años de edad ya era un marxista bolivariano capaz de fundar algo que no fuera un club infantil de la canica, pues parece un poco excesivo.

Y lo que ya parece de traca es que la Asamblea venezolana decida iniciar la investigación de esta supuesta y, a mi parecer, bastante surrealista financiación de Podemos, justo después de recibir la visita del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, a falta de diez días de celebrarse las elecciones generales de junio.

Lo nunca visto, que dijera antaño Emilio Butragueño.

Croniamental

jueves, 16 de junio de 2016

LAS SERPIENTES DE VERANO

En aquellos tiempos, cuando vivíamos por encima de nuestras posibilidades y el verano apenas daba un titular que llevarse al tabloide, menudeaban las serpientes de verano, aquellas noticias que no tenían más interés que el de rellenar las páginas de los diarios, por aquello de no privar al personal de ese deseado complemento del desayuno, cuando nos desayunábamos con café, churros y prensa.

Pero este año viene cargadito de noticias de enorme fuste, por lo que nadie va a echar de menos las serpientes.

Durante este verano, al menos en España, a la sombra y al solano no dejaremos de discutir sobre unos cuantos asuntos capitales, cada cual más inquietante: los pactos para formar gobierno, la violencia generada en torno al último campeonato de fútbol y su relación con la crisis social que padecemos a nivel mundial, la salida de Gran Bretaña de la UE y sus nefastas consecuencias políticas en Europa, el terrorismo yihadista, el independentismo catalán y los papeles de Panamá, la Castellana y los que aún queden por venir, la interminable ristra de casos de corrupción judicializados… En fin, que apenas nos va a quedar tiempo para hablar de lo que, cuando vivíamos por encima de nuestras posibilidades, solíamos hablar; incluso se nos olvidará jugar al dominó, al mus, al cinquillo, al continental, al tute, incluso al parchís.

Quizá el único juego que ahora interese es al de las adivinanzas, así que me voy a poner a ello antes de que también se me olvide a mí.

 En primer lugar, en lo tocante a la formación del próximo gobierno que sea posible pasadas las elecciones, yo diría que contamos con algunas pistas: 

Rajoy volverá a declinar la oferta de formar gobierno, ya que no contará con apoyos suficientes para conseguir una mayoría;  el PSOE volverá a intentar la investidura de Pedro Sánchez, repitiendo la misma táctica que le hizo fracasar en diciembre, pero introduciendo una nueva condición: que sea investido el candidato que cuente con más apoyos parlamentarios. 

Unidos Podemos propondrá un acuerdo de gobierno con el PSOE que el PSOE rechazará; Ciudadanos renovará el pacto con el PSOE.

Mi vaticinio es el siguiente: si se acuerda la investidura del candidato que cuente con más apoyos parlamentarios y este resulta ser Pedro Sánchez (con los votos de Ciudadanos), pues tendremos gobierno del PSOE para dos años. 

Si esta condición no prospera, posiblemente resulte Mariano Rajoy envestido con la abstención del PSOE y los votos de Ciudadanos. SI no sucede nada de esto, PP y PSOE se verán abocados a formar gobierno de coalición, con la probable participación de Ciudadanos. En cualquier caso, Unidos Podemos obtendrá el premio de consolación de liderar la oposición.

Respecto a los demás asuntos que nos traerán de cabeza, me resulta imposible hacerme una idea. Todo lo más, si al frente del próximo gobierno están el PP o el PSOE, el Gobierno de la Generalitat seguirá con su hoja de ruta hacia la independencia. Y, con respecto a la UE, la violencia social desencadenada en Europa y el terrorismo yihadista, ¿qué decir?, miedo me dan.

Casi se echa de menos las serpientes de verano, cuando vivíamos por encima de nuestras posibilidades y desayunábamos café, churros y prensa.

Croniamental

martes, 14 de junio de 2016

EL DEBATE

El debate a cuatro del 14 del corriente, un plomizo coñazo soporífero.
Sólo Mariano Rajoy me rescató del marasmo en un instante brillante, cuando mentó a la Inquisición. Me provocó una carcajada que ya tenía olvidada y que casi me mata, pues a punto estuve de estrellarme contra el suelo, cosa que no ocurrió porque la silla en la que yo yacía es tan recia como la pícara mendacidad de don Mariano.

Para un argonauta del Pacífico, si hubiera visto el debate, la España de sus representantes le debería parecer cosa de locos, teatro del absurdo o de títeres de varas, que no de hilos.
Bendito sea el señor.

Don Mariano, opositor profesional, abordó el debate como si aquello fuera una oposición y, claro, lo superó en grado de excelencia. Se estudió el temario con la fruición con la que lee El Marca y, e voilá, sacó su plaza de presidente del Gobierno como sacó su plaza de registrador de la propiedad en Santa Pola, con la cola.

Albert Rivera, cual adolescente del Opus Dei obsesionado con la epistemología de San Agustín, en su enjuto bagaje vital, deglutiendo sin pudor alguno la dicotomía consenso-disenso, según cómo y para quién, oficio de monaguillo del oficio de tinieblas imposible que nunca llega a nada.
Pero, eso sí, feliz y optimista como Induráin en la pista.

Pedro Sánchez, absolutamente errado en la estrategia que, sin duda, marca la sombra alargada de Felipe González Duque del Gas Natural, habló mal.

 Confundido en la identificación del enemigo o no, mostró su natural impostado, su precaria gestión de lo político, su previsible indefinición, su absurda temeridad frente al adversario (que no es otro que el PP) y, en lo que le dio tiempo a explicarse, ganó decenas de miles de votos para la abstención.

Pablo Iglesias, correcto.

Bueno, pues, en la esperanza de que no nos aburran hasta la extenuación, dejemos que el tiempo corra y para el domingo 26 de junio pongamos nuestra mejor papeleta en la urna.

Y, en fin, que sea lo que la gente (nosotros) quiera.

Croniamental

sábado, 11 de junio de 2016

SÍ, ASALTAREMOS LOS CIELOS.

Y van pasando los años, y van pasando las cosas. Qué cosas. Hablar de los antecedentes del 26-J puede ser tan farragoso y cansino como hablar de los precedentes de la Guerra Civil aunque, en el fondo y salvando las distancias, son cosas bastante parecidas.

Podría hablar de la deuda de los franquistas al III Reich que tuvimos que pagar todos, los vencedores y los vencidos, y cómo, de aquella manera, sufragamos los gastos militares del ejército nazi durante la II Guerra Mundial y los hornos crematorios de los muchos campos de concentración donde, también, fueron incinerados combatientes republicanos españoles. Pero no. Hoy toca hablar de la sonrisa de los españoles, afortunadamente.

Estoy contento, los hijos de mi generación están poniendo una sonrisa e este país, durante décadas pintado en blanco y negro con caspa y, en el mejor de los casos, de colores horteras y sonrisas impostadas. Estoy contento porque la generación de mi hijo me ha regalado una sonrisa por la que luchar.
Más allá de lo que digan las encuestas, Unidos Podemos nos ha devuelto la esperanza a los que la perdimos en la batalla del Ebro (yo y mi generación, en diferido). Sin complejos, es una gozada constatar que los hijos de los que tuvimos que sufrir las últimas heces del franquismo sean los que estén a punto de consumar la verdadera transición a la democracia. Una gozada.

Entender tu tiempo, expresarte en libertad, sin impostaciones ni imposturas. Analizar con rigor el devenir de la historia, poner el foco sobre los verdaderos problemas de la Patria (sí, la gente), y calibrar el peso de las mayorías sociales. Nuestros jóvenes han crecido en esa libertad, se han capacitado para el análisis en universidades públicas que la democracia hizo accesibles para la mayoría y les permitió calibrar su propio peso, el de la gente, el de la Patria. Y ahora, estos chavales, están a punto de conquistar el gobierno de la nación (porque acabarán haciendo de esta estepa miserable una auténtica nación, en el sentido más etimológico del término). No alcanzarán el poder, sin duda, pero sí eso que, en sus manos, puede llegar a ser un contrapoder a favor de la gente.

Estoy contento, hoy he visto a mi hijo feliz, ilusionado, con el ego un poco subido (hay que decirlo), pero perfectamente dispuesto para asaltar los cielos ¿Y qué es asaltar los cielos? Simple y llanamente, recuperar la dignidad que los otros que hasta ahora nos han gobernado nos arrebataron a sangre y fuego; a necedad, vulgaridad y grotesca altanería, también.

Sí podemos. No me cabe la menor duda de que Unidos Podemos ganará las próximas elecciones generales; es decir, ganaremos todos.

Un abrazo,

Croniamental.

domingo, 5 de junio de 2016

Del detestable comunismo

Me he hecho viejo, no hay duda, tengo 60 años. No me cabe en la cabeza, pero es así. 
Yo, que lo de las pajas siempre me ha parecido el mejor de los deportes y el fornicio, la consagración de la primavera. Y ahora luzco bolsa de meaos al lado del ombligo, el tupé ha pasado de mí y no me queda un diente propio y los que luzco se los debo al rédito que me han dado las muchas horas de trabajo y a la sabiduría de mi dentista.

He visto el debate entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, moderado por Jordi Évole. 
Cualquiera de los tres podrían ser mis hijos, por edad; de hecho, el mío tiene 35 tacos, y sigue siendo mi niño.

En otros tiempos, allá por los años treinta del siglo pasado, los chavales se liaban a tiros con el contrario; trifulcas que, a la postre, nos llevaron (o sirvieron de escusa) a la Guerra Civil (mal llamada cosa esta). En fin, que en el programa de Évole nadie pegó un tiro. Eso que hemos ganado
Sin embargo, lejos de intentar comprender los acontecimientos que más nos importa de nuestra historia, reincidimos en errores lamentables que no nos conducen a nada bueno.

Es difícil darle la razón absoluta a nadie. En primer lugar, porque no hay nada más abominable que el absolutismo y, en segunda instancia, porque nadie puede arrogarse la capacidad de darle la razón a nadie que no sea uno mismo; y ahí está el quid de la cuestión: uno, si es honesto, ha de tener suficientes argumentos para darse la razón.

Hemos avanzado mucho, indiscutiblemente, en la concreción de un espacio de diálogo. Ahora, solo falta rematar la cosa con un poquito de humildad.

Me he pasado la vida sin acabar de concluir mis afectos ideológicos;  me he quedado colgado en la Primera Internacional, entre Marx y Bakunin. Tengo claro que, al menos en España, el mayor número de víctimas las han puesto siempre los anarquistas, pero también me da la impresión de que los anarquistas han sido los más toca huevos a la hora de cambiar las cosas.

Tengo la impresión de que los comunistas son los hermanos mayores de los anarquistas. Entre hermanos siempre ha habido una relación amor-odio insuperable.

No quiero dilatarme en pormenores de la Guerra Civil en España, de la dicotomía República-Revolución, que etimológicamente suscribo la versión del anarquismo pero que, en la vida misma donde no existe espacio para los sueños, el comunismo tiene razón. A fin de cuentas, no vale con querer; sobre todo, hay que poder. Y es un hecho: los comunistas fueron los únicos y últimos socios leales de la II República de España.

Croniamental

viernes, 3 de junio de 2016

EL BÚNKER DE MIAJA

Estoy inmerso en el trabajo de construir un guión para un documental sobre el búnker de Miaja, la posición Jaca y el ministerio de Hacienda, enclaves de los mandos del ejército republicano y la Junta de Defensa de Madrid durante la Guerra Civil.

Después de muchos años en el olvido, el Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Ahora Madrid, ha decidido abrir al público el emblemático búnker. Un búnker creado para la defensa de ataques aéreos que nunca se llegaron a producir y lugar donde el siniestro coronel Segismundo Casado pergeñó el golpe militar contra la República en sus últimas horas, impidiendo la huida de los defensores del Madrid republicano y provocando la muerte de miles de comunistas a manos de Franco.

Espero que el documental esclarezca puntos sobre la Guerra Civil que aún hoy son ignorados o perversamente explicados, tales como que la República no solo se tuvo que enfrentar al ejército africanista, a la legión y a los ejércitos de Hitler y Mussolini sino, también, a las “democracias” europeas que, interesadas en que la Guerra Civil acabara cuanto antes, tomaron partido por Franco. Así como que, mientras la República tuvo que pagar al contado el apoyo de la URSS de Stalin, el ejército de Franco recibió las ayudas de sus aliados a crédito; crédito que, una vez acabada la guerra, tuvimos que pagar todos los españoles a un interés de usura, con sangre, sudor y lágrimas.

La recuperación del búnker de Miaja puede ser un paso más para recuperar la dignidad de los perdedores de la Guerra Civil. Lamentablemente, la República no solo perdió la guerra sino también la paz; en esto último tuvo mucho que ver el siniestro Casado. La República ya nunca podrá ganar la guerra, pero sí la paz, y la ganará cuando la dignidad y el patrimonio de los perdedores sean, de una vez por todas, restituidos.

Hoy tenemos la ocasión única de cerrar definitivamente las heridas de la Guerra Civil y eso pasa por recuperar la memoria histórica, poner en valor el relato veraz de todo lo que nos pasó y poner a cada cual en el lugar que, por justicia, le corresponde en nuestra historia.

Croniamental