viernes, 29 de mayo de 2020

NI HÉROES NI MÁRTIRES,

porque tampoco los demás ciudadanos queremos serlo.

Y porque no queremos héroes ni mártires, queremos ver perfectamente dotada a la Sanidad Pública de personal y de medios necesarios para que los sanitarios puedan ejercer su importante trabajo dentro de las mayores cotas de seguridad. Nadie puede dar lo que no tiene y si a nuestros sanitarios no se les dota de esos medios para que trabajen con seguridad, difícilmente podrán transmitir esa tranquilidad y seguridad que todo enfermo necesita.

Hemos salido todos los días a los balcones para aplaudir el esforzado trabajo de nuestrxs médicxs, enfermerxs, auxiliarxs, celadorxs, personal de la limpieza... porque lo merecen, y porque agradecerlo es lo que nos pide el cuerpo, pero también hemos sabido con estupor e indignación, que muchos de estos trabajadores han dejado su vida en el empeño, y como la experiencia nos enseña que las palabras se las lleva el viento y los aplausos también, hemos de pasar a acciones que nos involucren a todos, a sanitarios y a ciudadanos, acciones que sean más duraderas en el tiempo y más efectivas en su labor cotidiana que el merecido aplauso que a diario y gustosamente hemos dedicando desde nuestros balcones y ventanas.

Otros países de nuestro entorno han abordado el problema del coronavirus con menor mortandad que España. Son países cuyas políticas económicas dedican más atención a la Sanidad, a la Educación y a la Investigación, que son los pilares del progreso y del bienestar de los pueblos. En España, una parte importante de la generación más preparada de todos los tiempos, la que más licenciados universitarios ha dado, ha emigrado, empujada por el paro, a otros países, con la esperanza de encontrar un futuro más halagüeño que el que se vislumbra en España.

No es de extrañar que ante cualquier eventualidad tan dramática como la que estamos viviendo, esos países sepan responder mejor que España, pues aparte de los medios que previamente ya venían dedicando a ello, cuentan con sanitarios NUESTROS, aquéllos que, junto con otros titulados universitarios, han huido de este país al que tan difícil le resulta salir de la precariedad.

Mientras personas cualificadas para tal fin dedican sus capacidades a estudiar cuáles son lo medios necesarios para sacar a este país de su mediocridad, de su “que inventen ellos”, al pueblo llano nos corresponde reclamar nuestros derechos más próximos, los más visibles, los más inmediatos, los que nos han empujado a salir todos los días a nuestras ventanas y balcones para aplaudir al personal de la Sanidad Pública pues, para muchos de esos sanitarios, la pandemia no sólo se ha convertido en una enfermedad profesional, sino en la mortífera guadaña que ha segado sus vidas.

Al pueblo nos interesa conocer:

— Número de muertos en España por el virus .............

Es evidente que si se hubiera dispuesto de medios, los muertos habrían sido menos.

— Número de trabajadores sanitarios fallecidos por el corona virus .............

Es evidente que si hubieran contado con los medios de protección necesarios, NINGUNO tendría que haberse contagiado en su puesto de trabajo ni, en consecuencia, fallecer por ello.

— Percepción salarial media, incluidas dietas, de los políticos, diputados del parlamento español y senadores .............

— Percepción salarial media de los trabajadores sanitarios fallecidos .............

¡ QUEREMOS SABER !

Maria Orkin

viernes, 22 de mayo de 2020

ANTES DE MORIRME

He descubierto que tengo una enfermedad terminal en mi cerebro. Es un cáncer que va destruyendo la imagen del Mundo que conocí y corrompe cuanta idea toca. No sé si el final llegará en cuestión de días o de algunos años, pero tengo claro que no voy a dejarme corroer por este tumor: no voy a dejarme morir de asco, de tristeza ni de impotencia.

Desde hace años notaba algún síntoma: me costaba moverme para disfrutar de cosas que me encantaban como la montaña, el teatro o montar en bicicleta. No le di importancia, evitaba preocuparme diciéndome que al día siguiente sí haría eso que me llenaba de placer, para de nuevo postergarlo en una espiral de desidia y flojera. Otro síntoma clarísimo era mi cara: los ojos de adolescente llenos de luz y de curiosidad ahora me miran apagados desde el espejo. En vez de patas de gallo por la risa, un par de líneas verticales surcan mi entrecejo.

Cualquier amigo se habría dado cuenta de que yo estaba enfermo, pero apenas veía a los que antes no pasaba un mes sin compartir café o cañas. Cualquiera veía que mis labios se habían torcido hacia abajo, y que  mi sonrisa habitual había sido sustituida por un rictus habitual de fastidio. Pero yo no escuchaba a nadie, sólo me reconcomía un infundado rencor.

Es una enfermedad psicosomática: aunque su origen está dentro de mis neuronas, se refleja en mi cara amargada, en mi flácido tono muscular y en un corazón que acabó superando una fibrilación auricular, tras tanto latir airado. Supongo que aquello supuso tocar fondo: cuando te explican que un trombo puede provocar un ictus cerebral, uno tiene que espabilar para no quedarse más tonto de lo que ya es.

Era una enfermedad crónica que hacía envejecer mi mente más rápidamente que mi cuerpo, hasta el punto que lo había asumido. Lo cual resultaba patético: mis hijos no alcanzan a entender tanto desánimo y tanto mal humor, mientras ellos están entusiasmados con cuanto la vida les ofrece como aprendizajes y oportunidades de disfrutar, que en alguna ocasión yo les he llegado a chafar.

Llegó la PESTE-2020 (así llamo yo al COVID-19) De cara a la galería, planteé que "no hay mal que por bien no venga", así de bestia: el "bicho" había parado la producción y el confinamiento podía servir para abrir la Consciencia de muchos para darnos cuenta de que íbamos de cabeza al colapso ecológico. Pero me temo que es una opinión minoritaria (aunque hay muchos artículos que sostienen una idea parecida, habrá que demostrarlo con la acción real). Medio mundo sólo desea lograr los alimentos y el otro medio parece que sólo piensa en las cañas de después del confinamiento y en cuándo podrá irse de vacaciones a la playa (el Soma de "Un mundo feliz", de A. Huxley).

Sé que mi problema viene de antes, aunque esta Peste 20-20 me ha hecho abrir los ojos a tres evidencias:
  • Una Humanidad muy variopinta, donde el peso de Asia y USA son determinantes, donde España es una de los PIGS de Europa y donde mi opinión es infinitesimal. 7.600.000.000 de seres humanos en gozosa y ciega carrera consumista hacia el colapso económico, ecológico y ético.
  • Un Planeta bellísimo y excepcional porque en él surgió la Vida y la Inteligencia. La Tierra se acerca a la Sexta extinción masiva de especies, pero seguirá existiendo sin personas, como lo hizo sin dinosaurios.
  • Los hijos, que no se merecen vivir una distopía que ha empezado con este confinamiento al que nos han sometido entre mentiras y miedos, y del que saldremos acobardados y sumisos. Ellos no tienen la culpa, pero van a sufrir toda esta Nueva Normalidad sometidos al Gran Hermano que Orwell intuyó allá por 1948. "1984".
En resumen: hay un Mundo real, externo,  que soporta la ambición desmedida de los que se han adueñado de él, con la complicidad y pasividad de la mayoría; y MI imagen interior del mundo, que debilita mi ánimo e intoxica la vida de mis hijos.

¿Mis soluciones? Para el mundo real, el Decrecimiento Sereno: reducir el consumo de muchos para que todos accedan a lo imprescindible. "Sereno" no sólo en el ritmo, sino en la actitud interior de cada persona.  Por mi parte, creo que hago cuanto está en mi mano para colaborar en ello, con mis actos y mis palabras.

Pero eso no va a curar mi enfermedad terminal; sé que dentro de un tiempo moriré, inexorablemente. Por ello, mi tratamiento requiere medidas drásticas:
  • Limpiar toda la mala sangre que me hago. Tengo que evitar a las personas tóxicas, la manipulación informativa y los pensamientos funestos.
  • Respirar aire puro a fondo, sin encerrarme en casa delante del ordenador. Disfrutar del entorno y del prójimo, aceptándonos en nuestra diversidad.
  • VER que el mundo funciona con una hermosa armonía, donde el caos es imprescindible para que no se colapse. Asumir esas dos fuerzas complementarias, pero tomar partido por construir, por participar en una Vida que transciende al individuo.
  • Finalmente, agradecer todo lo recibido y alegrarme por la belleza que me rodea. Sólo un imbécil se fija en el estiércol que nutre a la rosaleda.
Hoy mismo empiezo mi curación radical. No lograré más años, pero cada día tendrá mucho más sentido.
Mi médico me ha recomendado Silencio, y yo le obedezco.
Paz, Fuerza y Gozo para todas y todos.


Sentido común

viernes, 15 de mayo de 2020

Pasar página…

Una recomendación solicitada tantos años como en recuerdos pasados, vividos con los miedos acaecidos, en unos tiempos de nieblas forzadas. Queda ese aviso de la cabecera, que suena al olvido porque sí, como una exigencia fáctica, casi débilmente perceptible para una gran mayoría de esos humanos individualizados, encasillados y encastrados en una cuadrícula ajena a la mayoría productora de esa misma sociedad.

Una minoría victoriosa, diseñan cada una de las bondades de un régimen impuesto “manu militari”, propalando tales ventajas de ser lo que somos gracias a los maestros de las sublevaciones, constructores del rompecabezas del “españolismo nacional”… con bendiciones “urbi et orbi” de los profanadores de la mente ajena y sus tablas de la ley, eso, qué ley?…


Estamos hablando de seres imperfectos, pero sin mácula alguna en el orden castrense, eclesiástico, u jurídico; esta amalgama de poderes, se hicieron unos trajes a la medida del terrorífico carnaval, luciendo sus mejores joyas, carteras, camisas, sombreros, capas y capones. Son la base del entramado, que habiendo asentado posaderas, banderas al viento, desde su primer año triunfal, son jaleados por los ignorantes de enjuta mente… con el viento a favor, se hinchan las velas, sin brújula taxativa ponen en el objetivo la culminación de su fechoría con una mascarada “sutil” (que no Suletino) de unos “Principios Fundamentales del Movimiento”… aparecen nuevas formas “chinescas” entre tantas manos proyectando sombras, en un “abracadabra” aparece entre el baúl desmemoriado: ¡! una nueva Constitución, con Rey, Reina y un Senado de designación Real ¡! De tapadillo aparecen en el artículo 1 en el tercer párrafo como: “la forma política del Estado es la Monarquía parlamentaria”. La contradicción reside, en: “La soberanía reside en el Pueblo”… no necesita ningún intermediario y menos soberano, al contradecir de dónde emanan y residen estos poderes. ¿Se debe de pasar esta página tan básica por alto?

De tanto chuparnos el dedo, la página está mojada y como tal se disuelve volviéndose en una pasta, tiznada de unas intenciones (buenas) para los ganadores, triunfantes, pétreos ejércitos. Los “servicios auxiliares” para unos Pueblos pasados por la “quilla” del fundamentalismo bélico del fascismo-franquismo sublevado. La trampa, estaba estudiada de antemano. Pasar de puntillas, ciego, sordo, mudo, vencido… ¡! ya les convenceremos, con el “prologo”¡! Este es:

“La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida. Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra”.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente… Constitución.

El “Blog” soberano tiene un reto que es ineludible y no se trata de mojarse el dedo para “pasar página”…  Hay que mojarse por completo, hasta mancharse que recitaba Gabriel Celaya. Un Pueblo Soberano, nunca puede estar marginado al ser la parte activa del núcleo colectivo, por el bien común de todas y todos. Los engaños, están sin desclasificar, las fosas sin destapar, leyes sin derogar, y la carcoma del “virus” carcomiendo el papel de un pueblo suplantado por sombras alargadas fantasmagóricas: Mudas, ciegas, sordas… ¡Como para pasar página!

Platón: “La libertad está en ser dueños de la propia vida”. No pasemos página hasta conseguir la libertad de poder decidir soberanamente. Es tu página, la de cada uno de nosotros… habrá que leer antes de pasar, al ser una prioridad vital, pilar de una regeneración generacional en valores y libertades… Sabremos leerla ¿?


Florentino

viernes, 1 de mayo de 2020

CORONAVIRUS ¿SILENCIO O MIEDO?: ACCIÓN

¿Cuál es mi intención al escribir esta entrada? Sé que no voy a convencer a nadie, que obtendré un cierto nivel aquiescencia y que nada cambiará. Sólo una cosa sí: lo que tenía dentro, haciendo ruido en mi mente, ahora está fuera y ya no tiene la capacidad de enredarme. En vez de seguir rumiando palabras, las expongo y AHORA me comprometen a ser coherente con estas ideas.

Basta seleccionar y ordenar las aportaciones que uno lee en este Blog para poder escribir infinidad de entradas: Pura metáfora de nuestra vida, que es una selección de hechos a los que damos el significado que consideramos adecuado a nuestro Ego.

Antonio habla del SILENCIO ("el sublime silencio audible para todos y en el más universal de los idiomas"): ese es el regalo que nos ha traído el coronavirus: la ocasión de callar, de pararnos para constatar que la vida no consiste en correr de un tópico a otro: estudiar, trabajar, medrar, divertirse y, agotados, acabar en una caja de pino.

El silencio es sobrecogedor, sé de personas que se han mareado contemplando el cielo nocturno, abrumados por una inmensidad de la que formamos parte, pero no como "reyes de la Creación", sino como seres con el privilegio de ser conscientes de esa belleza y armonía.

El silencio puede ser nuestro aliado: ante tanta palabrería, basta mirarle para que el demagogo quede en evidencia porque se alimenta como sanguijuela de nuestras réplicas. Si no se le sigue el juego de confrontación, se desvanece como los hombres grises de Momo (Michael Ende) que se nutrían del tiempo robado a las personas.

Mucho más exigente es hacer Silencio Interior, porque ahí reina nuestro Ego empeñado en proteger una imagen construida a lo largo de muchos años. Pero es el silencio mental el que nos hace libres.

Matinada hablaba del MIEDO ("el depredador más nocivo del espíritu propio") pero que todos traemos de serie, emoción "negativa" pero que tenemos que afrontar. Nos habla del miedo a la muerte de un ser querido, y a todos se nos estruja el alma al pensar en la posibilidad de la muerte de un hijo: es lo más terrible que uno puede imaginar. Pero no está en nuestra mano: puede ser el coronavirus, un cáncer o un accidente quien nos arrebate a la persona amada (Mi idolatrado hijo Sisí, de Delibes, lo cuenta magistralmente). ¿Cómo no volverse loco, o deprimirse, ante esa fragilidad?

Pues con humildad, asumiendo la impermanencia de todo, y apostando por cuidar cada día a las personas cuando sí están con nosotros, valorando cada instante Presente.

El miedo es una magnífica herramienta evolutiva para la supervivencia: hace que huyamos de lo que pone en peligro nuestra integridad física. Curiosamente, lo que nos salva nos destruye al no saberlo usar: cuando al miedo nos lo llevamos dentro, en el recuerdo, el enemigo permanece en nuestra mente y nos destroza, bloquea y anula.

AHORA "TODO" ES CORONAVIRUS

La respuesta de cada persona puede ser Silencio o Miedo, porque es incuestionable AC/DC: lo que hubo antes ya no será, y lo que haya DESPUÉS está en manos de cada uno (un ejemplo es Matinada, salvando vidas a pesar del "bicho" que acecha).

En otra entrada ya hablé del Solipsismo. Hay una Realidad inabarcable, pero cada uno construye SU MUNDO dentro de su cerebro, y puede decidir "pastilla roja o pastilla azul", ponerse a favor de la Fuerza o pasarse al Lado Oscuro.

Aquí hace acto de presencia el tercer (y último) comentarista, mi adversario MICKDOS. En una cosa tiene razón: uno no es quién para decir a nadie qué tiene que pensar ni cómo comportarse (lo que nunca ha sido mi intención, por otro lado). Pero en otra cosa se confunde: cree que los 7.500 millones de humanos van a asumir seguir sometidos a la dictadura del Dinero. Habrá media humanidad que sólo puede pensar en la mera subsistencia (gracias a la miseria que agrava el capitalismo), pero otra media humanidad, con la barriga llena, podemos decidir hacia dónde movernos.

Mi tesis es así de pueril, sencilla, casi ridícula:
Cada persona puede elegir hacia dónde da cada paso, en cada momento, sabiendo que se mueve entre dos extremos:
– A favor de los Derechos Humanos, en beneficio de la mayoría social,
– O a favor del Dinero, al servicio de cada vez menos individuos, pero más poderosos.

Soy tan simple que defino dos polos de referencia: un movimiento hacia la Izquierda es una apuesta por la Humanidad Civilizada y un movimiento hacia la Derecha supone apoyar el Individualismo del Progreso Consumista y Depredador de personas.

No voy a defender a partidos que se llaman de Izquierdas pero sólo son caricaturas de lo que pretendemos la mayoría, pero sí denuncio a los partidos de Derechas que son monstruos de mentiras al servicio de los dueños del sistema financiero.

Sé que no hay un camino definido para alcanzar la Utopía como dice Galeano


Tengo la certeza de que hacia la Derecha nos espera el abismo que puede acabar con la humanidad: a medio plazo está el Cambio Climático, pero el Colapso Económico en España ya existe y nos espera en cuanto salgamos del confinamiento.

Que cada cual piense en qué dirección le mueve cada una de las decisiones que toma cuando compra, cuando trabaja o cuando opina.


Sentido común