sábado, 14 de abril de 2018

REPARTO JUSTO DE LA RIQUEZA

No sé si alguna vez se oyó hablar sobre el asunto en cuestión, como es el reparto justo de la riqueza de un país, o de una comunidad. Pero por si nunca nadie habló del asunto, lo voy a tocar yo, con la esperanza de que se empiece a hablar de algo ahora, sobre lo que nunca se habló. 
¿O sí se habló, pero no hicieron ni puto caso? No sé, pero sea lo que sea, hoy toca reparto justo de la riqueza.

Y fíjate bien cómo estará el tema del reparto justo de la riqueza, que los españoles, muchos españoles, y muy españoles, se darían con un canto en los dientes si no les quitaran, o les mermaran las prestaciones del Estado de Bienestar, sobre todo en lo que se refiere a Sanidad, Educación, Dependencia, o Pensiones. ¡Fíjate cómo debe de estar el tema para que mucha gente se conforme con que no les toquen esos temas! ¡Peliagudo!, ¿verdad?

Pues empecemos por ahí. Estado de Bienestar en plenitud y con totales garantías de sostenimiento en plazos temporales concretos y bien marcados en el calendario político del país. Es decir, planes de seguridad en el sostenimiento y el mantenimiento del Estado de Bienestar, con duraciones garantizadas de, por ejemplo, 20/25 años. Y a la vez planes concretos para que esos plazos se prorroguen con totales garantías también. 

Eso ya sería un buen plan en el que concretar y certificar que el reparto de la riqueza es justo. Al menos en ese apartado. Pero habría más. El Estado de Bienestar también debería contemplar un SMV (Salario Mínimo Vital) garantizado para todas las personas del país, independientemente de su estado social o laboral. Eso es, aparte de mínimo, vital por su lógica necesidad actual, en la que, aún a pesar de un capitalismo que presume de enriquecer a la población, ese sistema capitalista no contempla las necesidades mínimas de las personas.

Por otro lado está el sistema impositivo. Todos los españoles debemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades. Por lo tanto, el que más tiene, tendrá que pagar más también, ¿verdad? Y voy más allá; el que más tiene, es el que debe pagar más, pero si llevamos a situación a fraude, estafa, engaño o evasión de impuestos o de capitales, entonces lo que tendría que pagar ese mangante sería ciento cincuenta veces más, ¿no? Un ejemplo son los que evaden impuestos, escaquean capitales, o disfrutan de los beneficios de paraísos fiscales o de escondrijos en áticos o en casas de suegros. 

Para que se pudiera comprobar que la justicia reparte bien las riquezas, ¿no sería justo que aquel que niega su contribución, sufra un severo castigo? 

Otro asunto el de la relación existente entre beneficios empresariales y sueldos o nóminas de empleados. ¿No podría existir una Ley que obligara al empresario a repartir parte de sus beneficios en los empleados? Mejor dicho, ¿no sería más justo que no existiera una Ley y que eso fuera motu propio de los empresarios o de empleadores?

Entonces, concluyendo. ¿Tenemos en España un estado de bienestar capaz de garantizar que el reparto de la riqueza es justo y equitativo? Creo que no, ¿verdad? Entonces, ¿por dónde podríamos empezar a trabajar para que el reparto de la riqueza sea justo, o que al menos se pueda percibir que es justo ese reparto? Frentes tenemos de sobra, pues ese reparto no existe en justicia en este país. 

No se le ve por ninguna parte, ya sea desde la iniciativa institucional, con el Estado de Bienestar al frente de todo, incluso por delante de la Reforma Laboral-bandera sin igual del injusto reparto de la riqueza-, como de la privada, en la que la esclavitud, la precariedad o la desigualdad de género son las practicas más habituales y a las que más se agarran quienes se aprovechan sin pudor y si rubor alguno de ese injusto reparto de la riqueza actual en España. 

En definitiva, que en España existe una riqueza que está mal repartida, y el el que niegue tal aseveración, tiene dos nombres: o es ciego, o es semoviente ignorante, estulto, y además, también ciego.

El ejemplo más claro del reparto injusto de la riqueza, lo tenemos actualmente en España, es decir, que los que más tienen, tienen ahora más, y que lo que menos tienen, ahora tienen menos áun, pues se va perdiendo poder adquisitivo a cada mes que pasa por delante de nuestras narices, en especial delos más necesitados. Y sino, que se lo pregunten a los pensionistas. Por ejemplo.

Tititokokoki