sábado, 21 de abril de 2018

EL SENTIDO COMÚN

En los tiempos que corren, el sentido común escasea, e incluso, en muchas de las ocasiones, está ausente. No vive entre nosotros el sentido común. Sobre todo desde que el mundo entero, en especial los países que están bajo el yugo del capitalismo voraz, se pasó a esta velocidad tan alocada y a esta vorágine tan atroz. Sin duda que el neoliberalismo también tiene culpa en la ausencia del sentido común y en la práctica del mismo.

Porque, ¿qué es el sentido común? 

En mi opinión, el sentido común es algo así como diferenciar entre aquello que está bien, y lo que está mal. Por ejemplo, la corrupción en todas sus vertientes. ¿Es buena la corrupción? Ya sea en su estado más puro, es decir, en el que la practica de manera directa, como el que la consiente, el que la apoya, o el que, sencillamente, calla ante casos de corrupción conocidos. Más allá están los que votan a los corruptos. ¿Gozan de sentido común todos estos? Yo creo que no, y aunque es muy común eso de robar, eso no significa que todos ellos tengo un sentido común universal. Lo que tienen es un sentimiento común particular, que en buena lógica está muy lejos de un sentido común limpio, sano, constructivo o humano.

Otro ejemplo es la práctica de la mentira. ¿Tienen los mentirosos el más mínimo gramo de sentido común? Volvemos otra vez a lo de los corruptos. Tienen el sentimiento de los mentirosos, que está muy alejado de lo que es un sentido común. Común al resto de lo humanos que repudian la mentira o que odian la corrupción.

¿Es de sentido común, por ejemplo, el capitalismo? Es evidente que tal como lo conocemos, y lo sufrimos en la actualidad, no. Carece de sentido común y de sentimientos humanos. Es voraz, atroz, salvaje, sanguinario, depredador y poco o nada democrático. Y hablando de Democracia. ¿Es la Democracia una manifestación del sentido común? Me refiero a la Democracia bien entendida, no a lo que ahora tenemos en España y en la mayoría de países occidentales. Y salvando excepciones, claro está, pues existen países en los que la simbiosis entre la Democracia, la sociedad, la justicia, la política, e incluso el capital, van de la mano sin problemas altisonantes, porque entienden que el bien común es de sentido común. 
 
Según algunos entendidos en la materia, el sentido común es aquel que se define por “una facultad natural de las personas para juzgar razonablemente las cosas”. Otras acepciones o definiciones van en la dirección de «el don provisto para saber distinguir todo lo que nos rodea: el bien, el mal, la razón y la ignorancia.». 
 
En definitiva, se puede decir que el sentido común es una filosofía en si misma que las personas tratamos de poner en práctica todos los días, aunque la verdad no siempre con éxito. Y ese éxito no siempre depende de nuestra actitud a la hora de aplicar sentido común a las cosas, sino que en ocasiones el sentido común es derrotado por la barbarie y por los salvajes que no quieren que el sentido común triunfe o les afecta a sus repugnantes vidas, por ejemplo, los corruptos o los mentirosos. De hecho, considero que el sentido común tiene más de objetividad que de subjetividad, ya que bien empleado, en el momento justo, y en auténtica justicia, el sentido común es más útil a las personas de lo que nos creemos. Y ahí los que no quieren que el sentido común impere, harán lo que sea para imponer el sentido que ellos tienen de las cosas para tratar de conseguir que todo lo malo que ellos practican, al final sea lo que se quede como común. O sea, la selva y la barbarie. 
 
Así que, usemos más el sentido común. 
 
Creo que así los malos tendrán menos cobijo y menor cobertura. 

Tititokokoki