martes, 20 de febrero de 2018

ECONOMÍA DISTRIBUTIVA versus ECONOMÍA ESPECULATIVA/CAPITALISMO

El capitalismo actual, moderno, está empezando a tener fuertes dolores de cabeza. Se puede decir que, debido a su excesivo y desproporcionado sentido de la avaricia y la codicia, han cavado su propia tumba. Al final se van a quedar unos pocos capitalistas trasnochados y nostálgicos, encerrados en un despacho venido a menos, y jugando una partidita a algún juego  capitalista de mesa, con el fin de mitigar sus ansias y de recordar viejos tiempos. Con sus fichas de colorines y sus falsos billetes.

La Economía Distributiva, principalmente, y la Economía Participativa, les está comiendo terreno. Cada día son más los adeptos, los partidarios de modificar el “mercado” y establecer nuevas formas y nuevas maneras.

Y parte de esas maneras de economía, aún tienen que hacer desaparecer ciertos mitos. Mitos introducidos, quizá interesadamente, por el propio capitalismo con el fin de desprestigiar a este nuevo concepto de economía. Y una de ellas es la de que se asemeja a planificaciones autoritarias, tal como sucedió en la antigua Unión Soviética o en algunas otras de planificación centralizada. Y no es cierto, pero antes de establecerse definitivamente, se tendrá que esquivar este estilo de estigmas. Otros mitos son los de que ambas economías tienen raíces anarquistas, llevando el concepto al tono más peyorativo, por parte del sector capitalista, con el fin de desprestigiar.

Y uno de los que animan a participar en esta nueva forma de economía, es el célebre y reconocido, Noam Chomski, que dijo en algún momento lo de  que, “merece que se le preste atención, por lo que animo y reclamo debate y acción”, en especial con la Economía Participativa..

Yo creo que el capitalismo estará planificando en estos momentos, diversas maneras de combatir esta nueva corriente económico/social en auge. Desde acusaciones de populismos, manipulaciones diversas, tratarán de desprestigiar a la Economía Participativa y/o Distributiva, a la vez que también pergeñarán para establecer un capitalismo menos agresivo que el actual para conseguir así despertar sensibilidades y ganarse para la causa a una parte de la sociedad. Pero de nada les valdrá, pues ellos mismos, los capitalistas, conocen y saben de determinadas sociedades a nivel mundial, que ya están empezando a introducir esos nuevos conceptos de economía. Pero para llegar a la gente, tendrán que trabajarlo mucho, pues a lo largo de muchos años, muchísimos años, han estado sangrando a las personas, lo que hará muy difícil la labor de restituir o de justificar todo el mal que han hecho. Creo que se les está haciendo tarde, muy tarde a los capitalistas.

Desde los años ochenta se han comenzado a estudiar y a profundizar en este modelo de mercado, y es hoy el día en el que se pueden encontrar muchos adeptos, e incluso países que ya lo están empezando a poner en práctica. Ya son más de los que el capitalismo desearía. No contaron con que esa nueva corriente fuera a tener cabida entre las personas. Se creían que lo tenían todo bajo control y que el sistema capitalista actual se asentaría de manera definitiva. Pero se han pegado un tiro en ambos pies, y además en repetidas ocasiones. Han subido demasiado el listón de la avaricia, llevaron su codicia a niveles insoportables, y como todo aquello que sube, tiende a caer, el capitalismo actual subió demasiado alto, llevó las cosas a alturas de vértigo, incluso para ellos mismos, y acabaron por aniquilar todo poso de paciencia, por lo que, lo que se les viene encima, tiene justificación, además de ser necesario para la preservación del ser humano, así como para la salvación del planeta.

Así que, capitalistas, ¡ojo!

Tititokokoki