viernes, 28 de agosto de 2020

LOS PILARES DE ESTA DEMOCRACIA

 

"Un cantante que canta como un pájaro, es un trabajador improductivo. Si vende su canto, es un asalariado o traficante de una mercancía; pero, si ese cantante, es contratado para dar un concierto, se convierte en un ser productivo, pues produce directamente capital".

Capítulo VI (inédito) del libro I de El Capital.

 

I

 

¿CUÁLES SON LOS PILARES QUE SOSTIENEN A ESTA DEMOCRACIA?

Deberíamos ser un poco más realistas, en el sentido de comentar y escribir sobre temas más cercanos, que nos lleven a atisbar los problemas reales de los maltratados por esta y otras crisis, ver las posibles soluciones y tratar que este rinconcito sea un blog de ideas e inquietudes políticas, sociales y culturales.

 

Mi aportación a este gran edificio (país) que habitamos, sería responder a la pregunta de la entrada ¿Quiénes somos los que apuntalamos, año tras año y día tras día, a este viejo dinosaurio, y con ello evitamos su caída, su posterior demolición, perdiendo con ello la esperanza en la construcción de un nuevo edificio?

 

Si respondemos a esa pregunta, puede que al final lleguemos a algunas conclusiones positivas.

En mi opinión, estos pilares serían los siguientes:

 

1º.- Trabajadores y trabajadoras

2º.- Jubilados y jubiladas.

3ª.- La clase política aburguesada.

 

La razón de la elección de estos pilares ha sido el gran número de individuos que componen cada uno de estos grupos.

 

En realidad, todos somos o hemos sido trabajadores. Incluso los parados y paradas que son trabajadores que quieren trabajar.

 

Huiré, en lo posible de definiciones y cifras que puedan aburrir por ser ortodoxas o estáticas. Aunque no soy versado en estos temas que expongo, no pienso que haya que llevar el posible debate a “Cifras y letras”. Mejor llevarlo al mundo de las ideas y a sus posibles alternativas.

 

La evolución de los trabajadores a lo largo del tiempo ha llevado a grandes pensadores y filósofos a definirlos, pero claro, la evolución social siempre ha ido por delante de las definiciones. Así hemos pasado del trabajo productivo, lo que siempre ha sido el sector primario, a multitud de subdivisiones donde la producción nacional se ha reducido, y han ganado peso, mediante la organización política social del trabajo, los sectores secundarios y terciarios, pero con una gran devaluación salarial que ha empobrecido a la clase trabajadora. O sea, poca industria y una gran dependencia del turismo. Somos el país con más bares del mundo”. Se calcula que en España hay 183.000 bares y 79.000 restaurantes, así como 17.000 hoteles, 16.000 apartamentos y mil campings”. Un país de servicio, de reponedores, cajeras, barman, camareros y camareras. Donde tener un trabajo, incluso precario es un tesoro.

 

¡¡Y de pronto apareció el COVID19, y todo este edificio empezó a desmoronarse!!

 

Debido a la globalización, en todo este proceso evolutivo de la clase trabajadora, lo que también ha tomado un auge preponderante ha sido y es, el Comercio y su distribución. La gran mayoría de productos manufacturados se producen en la parte oriental del planeta, a muy bajo coste, sobre todo en países con escasos derechos laborales y sociales. Y después, entre el traslado a este “Primer Mundo”, la imposición de aranceles, para no hundir el mercado interno (algo ya obsoleto porque la industria interna apenas existe y no es competitiva) y su distribución a base de combustibles (basado en el petróleo y derivados) al final, llega el producto desde tierras lejanas a los almacenista o grandes distribuidores, después al comerciante o pequeño distribuidor y de ahí al consumidor.

 

Con el comercio de la ropa, pasa otro tanto. A cualquier avispado comerciante nacional, se le ocurre llevar sus patrones, modelos y telas a los talleres y telares de Oriente, y después traer ropa confeccionada a muy bajo precio que hunde el mercado laboral patrio, aunque obtiene pingües beneficios y es un empresario modélico. En realidad, crea trabajo, pero solo en dependientes y vendedores, aunque precario.

 

Esto también sucede con cualquier producto. En el sector primario, o sea la agricultura es más barato trasladar las explotaciones agrícolas a países cercanos con una escasa democracia (como Marruecos) y venderlos aquí a precio de aquí. Nuevamente aquí, los intermediarios y comerciantes mayoristas se llevan las ganancias, de tal manera que hay agricultores que prefieren dejar el producto en el árbol o en el campo antes que trabajar a cambio de nada. 

Sin embargo, es curioso observar que para recoger las fresas en Huelva o la fruta en Lleida tenga que venir inmigrantes temporeros, tratados en condiciones lamentables Y por otra parte, muchos andaluces van a Francia a vendimiar. Un lío.

 

Otros trabajos de distribución del citado comercio global son las ventas online, un gran bazar, pero virtual y rápido como Amazon o Alibaba que te pone en la puerta de casa cualquier producto fabricado en cualquier rincón del planeta. Otra vez el maldito comercio.

 

El conjunto de trabajadores activos en España es aproximadamente de 19.278.721 personas, cifra que sube o baja según la estacionalidad del empleo. Se podrían hacer varias subdivisiones, pero yo restaré a los Autónomos (3.252.517) y a los Funcionarios (2.595.575). A los Autónomos por ser trabajadores por cuenta propia y a los Funcionarios por tener un estatuto laboral especial o diferente al resto.


Así el número total de trabajadores por cuenta ajena quedaría en 13 millones aprox.

El hecho de que el gobierno haya aprobado un SMI de 14 pagas a 900€ y también haya aprobado el IMV (Ingreso mínimo vital), ha contribuido a paliar la precariedad laboral.

 



Una de las lacras históricas que ha tenido el colectivo de trabajadores en este país, es la baja formación profesional: muchos peones y poco personal cualificado.

 

Bien, Si todos estos trabajadores se consiguiesen unir ante un objetivo común, como sería no perder derechos adquiridos, podrían cambiar a cualquier gobierno de turno que fuese en contra de los intereses de la clase trabajadora. Pero con este baile de sindicatos e intereses varios, que no consiguen que se deroguen las repetidas Reformas Laborales que tanto daño han hecho y está haciendo a la clase trabajadora, va a ser muy difícil. Recordar que la afiliación a los sindicatos en España es bajísima con respecto al resto de sindicatos europeos. Según un reciente informe de la OCDE, el nivel de afiliación sindical en España alcanza al 13,7% de los asalariados, el nivel más bajo desde 1990. 


Luego los sindicatos mayoritarios no representan nada más que a enormes aparatos burocráticos, que son sistemáticamente subvencionados o comprados por el gobierno de turno para justificar que tiene uno o varios interlocutores que aceptan sus tropelías, pero como es muy demócrata el truco está en el tercer interlocutor que es la Patronal, con lo cual el árbitro o voto de calidad es el gobierno, que según se incline a derecha o izquierda hará lo que le interese en ese momento.

 

Elucubrando, en las causas de todo este desbarajuste hay una gran paradoja, la Dictadura del Capital y la Dictadura del Proletariado que, hasta hoy ha devenido a dictadura del capital proletario, no ha dado soluciones a la desigualdad y pobreza imperante en todo el planeta. Porque aún no hemos comprendido del todo, que las riquezas de una pequeña capa de la sociedad, siempre ha sido, a costa de la pobreza del resto.

 

Es posible que una justa redistribución de los bienes y recursos aminore dicha desigualdad.

 

¿Pero cómo hacemos eso, si en el fondo todos queremos mejorar, incluso los más ricos?

 

(Continuará)

 

Ivanjoe