martes, 30 de abril de 2019

MANOS A LA OBRA… ¡PERO YA!



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Cuando nuestros hijos nos pregunten ¿pero es que no visteis venir esto? ¿por qué no hicisteis nada? No quiero quedarme con cara de tonto, y excusarme diciendo: es que no estaba claro, es que nadie tomó la iniciativa, es que los demás tampoco hicieron nada.

Ya se me ha quedado cara de gilipollas cuando Pedro Sánchez “me” ha dejado, como votante de Unidas Podemos, tirado a la puerta de la Moncloa como el perro fiel dispuesto a morder a la derecha.

Me gusta la Historia y la literatura, y sé que puede pasar cuando no damos la cara en el momento debido. Bertold Brecht: “Primero vinieron a por los socialistas(...) Luego vinieron a por mí.” La masacre nazi no sólo supuso la muerte de 50 millones ni el final de una civilización industrial y culta. El haber dejado tirados a los judíos les hizo entender que nadie  iba a dar la cara por ellos, y que su supervivencia como pueblo dependía de hacerse dueños de las finanzas del mundo, por eso la mitad de ellos viven en EEUU, ya sin miedo a ser perseguidos.

Los ingleses no se solidarizaron con los mineros frente a Margareth Thatcher, ni los yanquis con los obreros empobrecidos en tiempos de Reagan, y eso consolidó el Neoliberalismo cuya cumbre ha sido la crisis del 2008 y el posterior enriquecimiento de unos pocos a costa de la inmensa mayoría.

Quiero destacar tres frentes cercanos, a los que podemos dar nuestra respuesta, limitada, pero eficaz. El primero, el auge de la Derecha. Será mala, pero no tonta. Ya han visto que no funciona el Trifachito, por lo que se convertirán en Derecha Bifronte, liquidando al PP que ya está amortizado tras 30 años. Se recupera el bipartidismo PsoE/Ciudadanos, ambos sumisos al IBEX. Pero con una Ultraderecha deseosa de medrar, que hace que Podemos se perciba como extrema-izquierda, cuando son unos simples socialdemócratas, ya inofensivos. Aun así, entiendo que hay que apoyarles, porque es la Izquierda en las instituciones, y disponemos de un mes para colaborar en sus campañas municipales, en 12 autonomías y en las elecciones europeas, que es donde se decide la línea económica de todas las naciones europeas. El parlamento europeo está controlado por el Neoliberalismo, y la voz de la Izquierda tiene que ser fuerte allí: “Unidas Podemos cambiar Europa” lo dice claro. Sé lo mucho que se juega Madrid, lo mismo que afecta a las demás autonomías: educación, sanidad, servicios sociales, política sobre sostenibilidad y contaminación. Para mí, Madrid en Pie es la alternativa de la Izquierda. Puede que no dé fruto inmediato (es posible que haya mayoría de derechas) pero hay que mostrar y dignificar un gran espacio de izquierdas, ya que el PsoE se conforma con el centro político.

Mucho más importante es el segundo tema: el cambio climático. Se lleva décadas planteando el lejano 2020 como punto de no-retorno; el exsecretario de la ONU lo afirmó en el 2018. Pero ha tenido que ser una niña de 15 años, Greta Thunberg, la que lo haya planteado en la Cumbre del Clima. La han seguido los jóvenes que han bloqueado durante días la City londinense.


Tengo la convicción de que el Decrecimiento sereno no es una utopía: se puede reducir el consumo de energía en el hogar y en los desplazamientos; se puede disminuir el consumo de plásticos; se pueden reutilizar la ropa, los libros, los juguetes. Se puede optar progresivamente por una “moneda” de trueque para intercambiar bienes y servicios: uno pone a disposición de la gente del barrio o del pueblo cosas que posee o tareas que sabe realizar, y recibe un “vale de tiempo” para solicitar ayuda cuando la necesite. Es mucho más que ahorrar: supone generar una verdadera Red Social, una estructura de confianza mutua entre los vecinos: lo que siempre hubo pero se perdió por el individualismo de esta época. Por una vez, Internet no sirve para que usen nuestra información personal, sino como medio ágil para conectar personas reales que desean compartir su tiempo o algunos bienes infrautilizados.

Un tercer y último frente, pero lo más esencial porque está en manos de cada uno, es el cambio hacia una actitud positiva. En este enlace se explica la diferencia entre vivir en el estrés (cortisol) y vivir de forma armónica (serotonina): 


El enfoque que propongo es muy simple: “Agradecer, disfrutar, compartir, confiar”.    Agradecer lo pasado, sabiendo que los hechos son inmutables, pero que el recuerdo se puede modificar a nuestro favor, pues reside en nuestra mente de forma subjetiva. Agradecimiento a las personas que nos han querido, estimulado, enseñado, o compartido juegos, conversaciones (dénse ustedes por aludidos) o proyectos.

Disfrutar de lo que somos: de nuestra salud, curiosidad, capacidad de abrazar y de crear. Apreciar lo que hay a nuestro alrededor, lo poseamos o no. Participar en el mundo: el trabajo puede ser un fluir entre lo que recibimos y ofrecemos, no una esclavitud alienante; el ocio puede ser creativo o relajante, no un acto de consumo compulsivo.

Confiar en los demás, saber que muchos estamos actuando por un mundo más digno. No crisparnos porque el otro actúe erróneamente, sino hacer bien nuestra tarea. Una máxima en el mundo hay un 1% de gilipollas, es obvio que no me voy a librar de encontrármelo. Una realidad: también hay un 1% de gente admirable o entrañable, al que uno debe acercarse.

No pretendo dar un sermón o una receta: es mi hoja de ruta. Sé perfectamente cómo mi actitud afecta a quienes conviven conmigo; cómo el hogar se hace acogedor con una sonrisa o se crispa por un gesto desabrido.

Sé que cuidar la salud se basa en respirar serenamente, alimentarse con equilibrio y realizar ejercicio físico. Y sé que la enfermedad casi siempre llega por los malos hábitos. Sé que hablar criticando va minando el humor (PNL, Programación NeuroLingüística) y que opinar positivamente ayuda a construir y sanar las relaciones.

Sé que tenemos una sola vida, con un número limitado de días: es nuestra elección disfrutarlos como un humano sereno y fluido, o consumirlos con una actitud depredadora e insolidaria.
Sé que para cada lector esto tiene un significado distinto. Pero sé que cada uno sabe qué opción le hace feliz y cuál no. Somos libres para elegir cómo tomarnos las cosas: con humor o con rencor.

Creo que en todos los ámbitos de la vida podemos aportar nuestro granito de arena para hacerla más grata, para uno, para los demás y para el futuro de nuestros hijos.

Sentido Común

sábado, 20 de abril de 2019

MANIPULACIÓN CONSUMISTA



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La publicidad nos intenta manipular para que consumamos lo que no necesitamos.

Es verdad. Pero que nadie se haga ilusiones por la revelación: no soy ningún genio por decirlo. Eso mismo lo dicen cientos de libros, miles de artículos, docenas de documentales, películas, series como Mad Men... y modestos foros como éste; lo dice el sesudo experto en psicología de masas y antropología social, y lo decía hace ya décadas el viejecillo de aldea aislada, sentado delante de un añejo telefunken que ríe con su boca desdentada: ¡cómo te intentan comer el coco estos de los anuncios, je, je!

Pocas cosas en el mundo congregan tanto consenso, como que existe una conspiración secreta consistente en trepanar nuestros cerebros para controlarlos. Suponiendo que esto sea verdad, lo sabemos o al menos lo sospechamos, o sea que para empezar no tiene nada de secreta. Y para continuar, si lo sabemos, podemos combatirlo y elegir. Esta es la clave y no otra: capacidad de elección. No consumas lo que no necesitas, si no quieres, y consume aunque no lo necesites, si quieres. Es así de sencillo. Pero hay que buscar algo detrás, una especie de subterfugio moral, porque uno mismo no puede ser culpable de las cosas malas que luego lo mortifican, no el único y completo culpable.

Por lo tanto, si la publicidad consumista es un intento de manipular para que caigamos en la red del consumo desmedido, que sí que lo es, en lo único que tiene éxito es en poner al descubierto nuestra tendencia a endilgar responsabilidades que son producto de la voluntad individual, de pura y desnuda acción volitiva, en procesos o entes impersonales. Y qué cosa más impersonal existe que la "sociedad" ¡La culpa es de la sociedad! cuantas veces habremos escuchado esto.

O mejor: la culpa es de ellos ¿Ellos, quien narices son ellos? Como no, los malvados poderosos y ricos que controlan las riendas de lo material y por extensión pretenden el control de lo mental para alimentar sin fin esa acumulación material. "Ellos" que nos manipulan a "nosotros", que nos teledirigen a dónde quieren sin darnos cuenta... a pesar del abrumador consenso mundial sobre que "nosotros" sí nos damos cuenta de que no nos damos cuenta. Pasmosa la contradicción, si no fuera porque está tan enrraizada que a quien se mira con extrañeza es al que la pone de relieve, y no al que se contradice.

¿Y por qué medios físicos, sensoriales, nos teledirigen, si en definitiva convivimos a diario con el bombardeo publicitario como se convive con los insectos voladores a los que apartas de un manotazo, y no por ello los insectos determinan nuestra vida?

Al parecer, "ellos" nos ponen una pistola invisible en la cabeza de "nosotros" en el acto de entrar en un centro comercial y adquirir el último modelo de IPhone. La pistola es lo suficientemente sutil en su invisibilidad para que no nos cause un estrés durante la compra  -todo lo contrario: la mayoría experimenta placer al observar la tarjeta de crédito pasando por el dispositivo de pago-  pero lo suficientemente contundente como para que no podamos resistirnos al efecto de la amenaza que su existencia plantea.... ni Freud sería capaz de analizar tal caso masivo de consciencia dentro de la inconsciencia. O de inconscencia dentro de la consciencia, vaya usted a saber.

¿Y "nosotros"? ¿quien diantres somos "nosotros"? Pues... empezando por uno mismo, todo el mundo que ese uno mismo quiera incluir, también el viejecillo pegado a su Telefunken, por qué no.


Mickdos

miércoles, 10 de abril de 2019

La España Vacía/vaciada



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Todo tema tiene título.

Un título es el mejor resumen de un tema, su síntesis. Reconozco, de entrada, que este título lo he plagiado. Voy a procurar, como compensación, a partir de aquí, personalizar el desarrollo, la hipótesis y la tesis. Anuncio así, que nadie espere nada interesante. Que todo será subjetivo, parcial, imperfecto y hasta erróneo. Que los diversos puntos de vista, surgidos de los avispados opinantes, pudieran enderezar algo este entuerto, y que, si las opiniones discurrieren por caminos ignotos, como es al uso, tampoco pasa nada.

Decir España vacía es un corolario o perogrullada, un oximorón o contraste, algo que “tokiski” conoce y algo tan sangrante que hasta los políticos (en periodo electoral) lo tratan. Menos mal que no cumplen, pues lo terminarían de joder. Todos, como todo.

El término “España vaciada” es un hallazgo, la descripción teórica de los inútiles, que encuentran culpables antes de poner soluciones sobre la mesa. Pero una genialidad, porque han dado en el clavo, consciente o inconscientemente. Es un diseño, como trataré de concluir.

Acostumbramos a introducir con un preámbulo, más o menos literario, como aval argumentativo, nuestros mensajes o posts: Nadie, Mickdos … arrancando incluso desde la noche de los tiempos. No me resisto a imitarlos, por la solvencia que los acredita.

Por tratarse de un tema demográfico, hemos de suponer que superada la revolución Neolítica, tan socorrida para este tipo de relatos, el flamante homo sapiens, se fue especializando en la vida en sociedad, fundo las ciudades milenarias en los fértiles zonas bajas de los grandes ríos. Desarrolló así una cultura de producción de alimentos paralelamente al descubrimiento y elaboración de todas las ciencias, leyendas y mitos. Descubrió la técnica, perfeccionó las armas, disfrutó del arte, en definitiva, entró en el progreso, sano y sostenible. Se inició también en el progreso insano y depredador.

No siempre las ciudades perduraron. A lo largo y ancho del mundo encontramos ruinas, ciudades que fueron abandonadas, por cambios de vida, por pestes, por razones climáticas, por guerras y en algunos casos no se han podido determinar las causas de tal tragedia.

Sobre la despoblación en España hay mucha información escrita, enlaces para aburrir en internet, PDFs, tesis , publicaciones de todo rigor y extensión.  Voy solo a perfilar unos simples y breves datos para dar paso, primero a mi opinión al respecto y, ya luego, al veredicto docto de los lectores.

En España la población ha aumentado en los últimos cincuenta años. Han crecido considerablemente algunas ciudades, Madrid, Barcelona, Málaga, Valladolid (por poner un raro ejemplo en Castilla-León) y han disminuido, a veces en proporciones alarmantes, otras. 14 provincias se encuentran afectadas por la despoblación, en estado crítico algunas, a la cabeza de las cuales estarían Soria y Zamora.

El 80% de la población vive en el 15% del territorio. Un 80% de los municipios son desierto demográfico, un páramo humano. De los 8. 124 pueblos de España cerca de tres mil han entrado en zona de peligro de desaparición sino han desaparecido ya.

En los pueblos no se escuchan los griteríos alegres de los niños, se escucha el silencio triste de los ancianos. Los pueblos huelen a muerto. Se llevan con ellos una cultura rural de subsistencia, sostenible, respetuosa con el planeta. Irrecuperable. Nada apetecible, pero valiosa. Hemos dejado de ser autosuficientes para pasar a ser dependientes. Del Homo útil al Homo inútil.

Sabemos por la historia que nos invadieron los Árabes y que estuvieron con nosotros desde el comienzo del siglo VIII hasta finales del XV. Como resultado de la ocupación el territorio se despoblaron amplias zonas. Con la Reconquista se repobló. Los trabajadores nunca fueron dueños de la tierra sino sufridores de sus trabajos y paganos de diezmos y contribuciones. El beneficio lo han llevado siempre los de siempre. Antes la Iglesia, la realeza y la nobleza y ahora los gobiernos que nos explotan como si fuéramos su granja. Aquel diseño de hace casi mil años hace hoy día aguas por todos los lados.

Y es que la última plaga, peor que las narradas en la Biblia, se llama capitalismo. Salvaje, si se prefiere, porque en su evolución, ha terminado siendo criminal. Acabará destruyendo la vida humana y degradando el planeta. La justicia y la igualdad las ha prostituido ya, amén de instituir la pobreza de muchos como rehén y aval para la opulencia de unos cuantos.

 No se ha descubierto todavía la vacuna o el tratamiento de semejante monstruo mortífero. Puede que no haya futuro. Nos ha traído un mundo al revés. Ahora los obreros votan a v0x y los intelectuales siguen citando a Marx, envejecido y obsoleto. Los políticos no tienen el poder, son los comerciales de los votos, los comisionistas del atontamiento general. Sólo los depredadores económicos manejan los hilos de las marionetas.

Todo ha ocurrido en los últimos 70- 50 años. Hemos pasado de una economía, una tecnología y una organización cuasi medieval a una aceleración vertiginosa de los adelantos y las técnicas ( mejoras envidiables, pero de adaptación traumática y resultados penosos) En toda la península interior había unas técnicas de explotación y utensilios muy similares, muy rudimentarios. 

La explosión demográfica de la postguerra, la dureza de la vida rural y la industralización de las zonas pobladas produjo una brutal emigración interior. Como consecuencia aparece la imposibilidad del mantenimiento de los servicios, que a su vez provoca más emigración, más envejecimiento  y  más disminución de los nacimientos.

Y aquí entra el capital y el diseño político en el juego. Las explotaciones familiares fueron obligadas a modernizarse para ser más rentables al sector industrial. Hasta la desaparición de todas las que no se mecanizaron o no pudieron organizarse humanamente. Aun hoy, aquella generación de explotaciones más modernas están amenazadas de desaparición a causa del diseño del sector industrial, el capital manda y el dinero no tiene patria, en complicidad con el apoyo político 
(los chupatintas del dinero) está dando lugar a una auténtica restructuración territorial con el despojo de las tierras abandonadas que nadie trabaja ni puede heredar, el cambio de titularidad o gestión a manos de multinacionales de la producción, la creación de macrogranjas e industrias transformadoras en las mismas manos, dueños de los alimentos, de los fertilizantes, de las semillas y de control total de la nueva clase de desheredados y expulsados del sistema. Cantera del nuevo esclavismo.


Proust